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Cuánta verdad, cuánta mentira y cuántas palabras

Tiempo atrás se conoció esta entrevista de Nicolás Peña para El Equipo - Deportea Online donde el Mellizo, relajado como es su costumbre, contesta, desmitifica y quita dramatismo a determinadas cuestiones sobre su exitoso paso por Boca Juniors. A continuación transcribo un texto que deja interesantes perlitas.

La leyenda del 7 bravo

Guillermo Barros Schelotto, ídolo de Boca y ahora entrenador de Lanús, cuenta historias frente a River en una entrevista con El Equipo. "Ese señor, no sé cómo se llama, me está insultando", la referencia a Hernán Díaz y las eternas polémicas: "Capaz son comentarios que tirás en el momento y pasan, pero no recuerdo", dice, entre risas.

Se acerca el “Superclásico” y Guillermo Barros Schelotto, exjugador y uno de los máximos ídolos de Boca, compartió con El Equipo algunas de sus vivencias en distintas ediciones del partido de fútbol más importante de la Argentina. Entre sus declaraciones negó ser el responsable de las expulsiones sufridas por Sambueza y Hernán Díaz en el enfrentamiento de Copa Libertadores de 2004, partido que, al igual que el próximo domingo, se jugará en el Monumental sólo con público local.

-Alguna vez hiciste echar a Hernán Díaz.

-No. Esas son circunstancias del juego que se van exagerando y quedan mucho más agrandadas por el triunfo final que por lo que realmente pasó en el campo de juego.

- ¿Cómo fue la situación?

-Yo lo venía corriendo a Rojas, él pisa la pelota, se cae, se rompe el ligamento cruzado de la rodilla y no puede seguir. Todo el mundo pide el cambio pero River ya había hecho los tres permitidos. Como pareció que le hice falta, cuando en realidad yo no lo había tocado, Sambueza le recrimina al línea que Rojas se lesionó por mí culpa. Me imagino que le habrá dicho algo de más y el juez decidió expulsarlo.

-Se cree que vos le dijiste a Sambueza: “Boludo te expulsó” (en referencia a Baldassi, árbitro del encuentro).

-No, yo no le dije nada.

-¿Y lo de “ese señor que no sé cómo se llama me está insultando”? (Barros Schelotto habría dicho esta frase en referencia a Hernán Díaz, ayudante de campo del técnico de River, lo que generó la expulsión).

-Había alguien atrás que me estaba insultando cada vez que iba a tirar un córner o cada vez que la jugada era por esa zona. Yo sabía que no era Hernán Díaz, era otro ayudante. Nosotros necesitábamos que pase el tiempo porque River nos estaba superando, ya había marcado un gol y habíamos sacado una diferencia en "La Bombonera" de un sólo tanto (el global era de 1 a 1), además de que teníamos muchos juveniles, estaba Tevez, Cángele, Pablo Álvarez, Ledesma, Calvo, Burdisso que no era tan joven pero no creo que en ese momento tuviera más de 24 años y teníamos un jugador menos porque lo habían expulsado a Fabián Vargas. Necesitábamos que pasen los minutos y encontrar un poco de tranquilidad porque River se venía. Eso sólo pasó.

-¿Pero no lo ninguneaste a Hernán Díaz?

-No, incluso a él lo expulsaron cuando pasó la lesión de Rojas, que expulsan a Sambueza.

-Se dice que es todo en la misma jugada.

-No, lo que pasa es que a través del tiempo se van agrandando todas las cosas, más que nada por el resultado final, dónde nosotros resultamos ganadores.

-En 2005, en la Bombonera, Boca le gana a River 2 a 1. A vos te reemplazan, vas al banco y cerca del final el “Chino” Benítez da la orden de esconde las pelotas. Astrada pregunta: “¿Dónde están las pelotas?”. Vos le respondés “vayan a buscarlas al arco de Constanzo".

-No me acuerdo, realmente (sonrisa). A veces uno en la pelea… Vos estás contando todas a favor, también debe haber habido alguna en contra, pero no me acuerdo de esa situación. Capaz son comentarios que tirás en el momento y pasan, no siguen. Igualmente, yo creo que muchas veces se me dio una discusión dialéctica, pero el recuerdo mayor que tengo no es de lo que pasaba en ellas, sino en lo futbolístico.

-¿Qué pensás de la salida de Román de Boca?

-Y… Ya se venía hablando. Tenía algunas diferencias con la dirigencia, uno sabía y leía. Yo no estaba metido en el club. Pero bueno, no sé si fue una decisión del club o de Riquelme. Todos los ciclos tienen un final y éste no fue la excepción. También un poco por la edad de Román uno veía que el ciclo se iba terminando porque es inevitable, nos pasa a todos, en algún momento tenés que dejar de jugar.

-¿Era Riquelme una persona conflictiva? En algún momento Julio Cáceres dijo que Palermo era un líder positivo y Riquelme uno negativo a la hora de entrenar y convivir.

-Yo conviví con él y no tengo nada para decir. Yo cumplía mi función de jugador de Boca, hacía mi entrenamiento, veía que todos tiraban para el mismo lado y sé que después que a mí me tocó irme de Boca hubo algunas relaciones difíciles entre compañeros, no sólo de Riquelme, sino de otros jugadores del plantel, pero yo no formaba parte de Boca y no estaba ahí. Lo que diga la gente el periodismo uno lo puede escuchar y leer pero no formar una opinión ni formar parte en eso de lo que se está hablando. Yo no tengo nada que decir al respecto.

-En sus etapas anteriores, Bianchi hacía rendir a los futbolistas que dirigía en un nivel superior al que habían jugado siempre: ¿Te parece que era por lo motivacional realmente?

-No, me parece que era porque siempre sus indicaciones eran simples, se entendían, no era complicado y resolvía muchas cosas con la simpleza que tiene para dirigir.

-¿Te sorprendió que vuelva a Boca?

-No, quizás me sorprendió su salida, que no consiga resultados, pero bueno, son circunstancias que le tocan vivir a cualquier entrenador por un montón de factores, desde el mal momento que está viviendo alguna individualidad, la mala elección del técnico en determinado momento para elegir a tal jugador y errarle, equivocarse, sucede, es normal. Lo que pasa es que uno, teniendo en cuenta a Bianchi, pensaba que iba a estar más cerca del título que lejos, pero bueno, le tocó este año y medio duro y lamentablemente, para quienes lo conocemos y tenemos afecto por él, se tuvo que ir

-¿Sentís que cambió el fútbol o cambió él?

-Creo que el fútbol evoluciona, cambia, el entrenador también va cambiando y va tomando algunas decisiones donde deba cambiar con respecto al pasado. Pero me parece que no le salieron las cosas y no hay que buscar tanta vuelta, nada más, como a otros técnicos tampoco en otros equipos les han salido, a él no le tocó en ésta etapa de Boca que funcionen de manera brillante, a diferencia de lo que le había sucedido sus dos etapas anteriores.

-O en Vélez…

- Sí, en Vélez también los había logrado. No es que fue solamente un momento sino que obtuvo un montón de títulos. Estamos hablando de un técnico que creo que es de los mejores que tuvo el fútbol argentino.

-¿Eso es lo que sorprende igual, no?

- Sí, sorprendió que en el último año no haya ganado, pero son momentos que les tocan a todos los entrenadores y las perspectivas que uno tenía cuando él volvía a Boca eran distintas a lo que finalmente pasó. Pero bueno, a veces sucede.

-¿Puede ser que los jugadores no haya interpretado su mensaje como lo interpretaban ustedes?

- No, quizás no estaban pasando su mejor momento los jugadores, por distintas circunstancias, pero a mí me parece que en el fondo es el mismo técnico que tuvimos nosotros y que tuvieron los jugadores de Vélez en su momento y ahora no le salieron las cosas, nada más.

-¿Qué pensás de los rumores que afirman que los jugadores le hicieron la cama?

-¡No! Es imposible.

-Alguna vez también se te involucró a vos en el torneo que pierde Boca en el Apertura 2006 con una situación similar.

- No, imaginate que nos ganó Estudiantes, menos. No, es imposible. No, para nada.

-El “Chelo” Delgado contó hace unas semanas que en la Intercontinental del 2000, Bianchi te dijo llorando que te quedabas afuera del once titular contra Real Madrid. ¿Fue así?

-No, yo ya me daba cuenta que iba a jugar Delgado por los entrenamientos. Después Carlos me invitó a hablar en privado y me dijo que a él le parecía lo mejor para el equipo poner a Delgado porque tampoco me veía bien a mí, yo había tenido una lesión y bueno él lo veía mejor a Delgado. Estuvimos hablando como una hora y media, un tiempo largo, pero la realidad fue esa. Obviamente que en el momento no me gustó, pero entendí que él era el técnico, él era quien decidía y estaba bien. Me tocó jugar creo que cinco o diez minutos y tuve la posibilidad después de tener la revancha y de jugar con Bayern Münich y con el Milan, pero no me queda ningún rencor, en contra de la decisión de Bianchi.

-Existió realmente el hecho de que Bianchi se puso a llorar?

-No, para nada.

Siempre habrá pintada una bandera con los colores que hiciste vivir

Allá por el año 1999, a sus 26 años de edad, siendo un ídolo consagrado en Gimnasia y otro en ciernes en Boca Juniors, Guillermo Barros Schelotto le concedió el famoso 100x100 a El Gráfico. Habló bien distendido de todo sobre aquel presente: sus sueños, Gustavo, el día a día, su otrora novia Leticia, sus preferencias, mujeres y demás. Cuando le preguntaron por una buena persona, respondió: "El Profe Valdecantos, el preparador físico de Griguol. Es un tipo diez puntos. Además, es fanático de Boca. Después de Márcico, es el tipo que más fichas me puso para que arreglara con Boca". Dieciséis años después, los mismos valores.

EL MELLI 100X100

Es un buen ejercicio que, tal vez, les sirva para conocerme un poco más. El Gráfico preguntó y yo contesté. Con algunas respuestas se van a sorprender. Se los aseguro.

1 ¿A qué jugador te gustaría hacerle un caño? Al brasileño Dunga. Es un jugador apenas discreto que tuvo la fortuna de estar rodeado por grandes jugadores y que, gracias a éso, llegó a ser campeón mundial.
2 ¿Y un gol? A Oscar Córdoba, para mí uno de los tres mejores arqueros del mundo, junto a los holandeses Hesp y Van der Sar. Eso sí, trataría de no hacérselo en contra, como Palermo contra los jujeños...
3 ¿Cuándo fue la última vez que te peleaste con Gustavo? Ayer. Y esta respuesta vale aunque esta nota la lean cualquier día. Siempre hay un motivo para pelearse con Gustavo.
4 ¿Alguna vez Gustavo te ganó a algo? Nooo, qué va a ganar... Haceme un favor: preguntámelo de nuevo.
¿Alguna vez Gustavo te ganó a algo? No. Quería responderlo dos veces para que quedara claro.
6 ¿Cuál es el peor día de la semana? El martes. Nos agarra el profe Santella y nos pega un baile bárbaro... Pero ojo: después, en los partidos, se lo terminás agradeciendo.
7 ¿Qué debería hacer Menem cuando deje su cargo de presidente? Seguir en la política y en el deporte, je...
8 ¿Te gustaría que lo nombraran presidente honorario de Boca? No aceptaría porque es fanático de River.
9 ¿Y de Gimnasia? Ya está en San Lorenzo, serían dos cargos incompatibles. Una lástima...
10 ¿Una cábala? Ninguna, no me gustan para nada. Lo único que sirve es jugar bien. Si te aferras a algo externo, terminás con la cabeza en otro lado y te mareás.
En el baño nunca canto. Me levanto dormido.
11 ¿Alguna vez te insultó un árbitro? No. Y yo tampoco insulté a nadie. Soy de quejarme, pero respetuosamente.
12 ¿Boca tiene que dejar La Bombonera para mudarse a otra cancha más grande? No. La Bombonera es parte de su identidad, es un monumento histórico del fútbol argentino. Sí apoyaría que compren la manzana de enfrente y construyan una nueva tribuna donde están los palcos, pero no me mudaría ni a palos.
13 ¿Passarella va a triunfar en Uruguay? Seguramente. Es grande y tiene mucha experiencia.
14 ¿Qué consejo le darías? Ninguno. No me siento capacitado para hacerlo y creo que tampoco lo necesita.
15 ¿Qué fue lo último que cocinaste? Un café con leche para un periodista de El Gráfico. No se pueden quejar de cómo los trato, ¿eh?
16 ¿Lavás tu ropa? No. Los lunes voy al laverap con una bolsa de una tonelada y media.
17 ¿Qué te vio tu novia? Habría que preguntarle a ella.
18 ¿No te habrá confundido con Gustavo? Imposible.
19 ¿Por qué se visten parecido? Porque somos tipos sencillos, no le prestamos demasiada atención al look. Lo nuestro es un jean, que son todos iguales; zapatos canadienses, que son todos iguales, y una camisa. Y como no hay tantos colores y diseños de camisa…
20 ¿Una marca de ropa? Nike.
21 ¿Jugarías en River? Ahora no. Estoy identificado y muy a gusto en Boca. Antes, cuando estaba en Gimnasia, por ahí agarraba viaje, pero no lo aseguro…
22 ¿Cuál fue el último libro que leíste? El Conde Lucanor. Lo leí cuando estaba en séptimo grado.
23 ¿Guevara o Garmendia? ¡Guevara! Toda la vida… Le chorearon la pelea, viejo. Espero que los autores de Campeones escriban la revancha para dentro de poco. Lo vamos a cagar a trompadas a ese Garmendia.
24 ¿El diariero, Alacrán o Larry de Clay? Larry de Clay de acá a la Luna. Es el mejor contador de chistes del país. El tipo que más me hace reír después de Olmedo.
25 ¿A qué jugador extranjero te gustaría tener de compañero? A tres monstruos: Romario, Boban y Gascoigne.
26 ¿Hay jugadores que pagan para jugar? Si hay, no los conozco, no me consta. Pero no creo.
27 ¿Alguna vez tomaste creatina? Jamás. No lo hice ni lo haría. Me parece que no es buena para los deportistas.
28 ¿Un lugar para veranear? Cualquiera que tenga playa. Puede ser Miramar, donde siempre iba de vacaciones con mis amigos.
29 ¿Cómo va a ser un día de Guillermo Barros Schelotto después del fútbol? No lo tengo claro, pero que me voy a pasar el día hablando de fútbol, seguro.
30 Hace tres meses dijiste que si Boca volvía a salir campeón, en River se armaba… Y, viejo… ¿Qué están esperando para contratarme en El Gráfico? Éstos son pronósticos, no los de Nimo…
31 ¿A Bianchi lo juntabas en figuritas? Sí, lo tenía repetido…
La red es la obsesión de los delanteros, pero también asistir.
32 ¿Graciela Alfano o Andrea Frigerio? Es lo mismo que me preguntaras qué dedo de la mano me quiero cortar. Las dos, las dos.
33 ¿Los Simpsons o Los Picapiedras? A Los Simpsons nunca los vi, de Los Picapiedras ya me olvidé… Prefiero a Los Autos Locos, yo soy hincha de los Hermanos Macana.
34 ¿Cuál fue la barbaridad más grande que dijiste en una cancha? No digo barbaridades, soy muy educado. A lo sumo me quejo un poco cuando me pegan con mala leche. Pero nada más.
35 ¿Y la que te dijeron a vos? Que jugaba en Gimnasia porque era el hijo del presidente.
36 ¿Por qué tenés un negocio de ropa femenina? Porque era el sueño de mi hermana Carolina. Tenía unos ahorros y se los puse para que cumpliera ese sueño.
37 ¿Taxi, remise o colectivo? Remise, es más cómodo.
38 ¿Un reloj? Uno de cualquier marca, pero un poco adelantado para no llegar tarde a ningún lado.
39 ¿Qué harías con la gorra de Griguol? Se la dejaría, no me gusta el modelo.
40 ¿Y con el mechón de Palermo? Se lo pintaría de rojo para que le quede como el Pájaro Loco.
41 ¿Qué le envidias a Maradona? Todo lo bueno que hizo dentro de una cancha de fútbol.
42 ¿Tu rendimiento en la cama es mejor, igual o superior al que tenés en la cancha? Pará, pará… No contesto preguntas tan personales.
43 ¿Quién es el mejor periodista deportivo? Diego Bonadeo. Comparto muchos de sus puntos de vista y la filosofía de lo que debe ser el fútbol.
44 ¿Víctor Hugo Morales? Solamente un buen relator de fútbol.
45 ¿Qué jugador te gustaría llevar a Boca? Hagamos una aclaración. No lo digo para que venga en lugar de nadie ni con la intención de decirles a los dirigentes o al cuerpo técnico lo que tienen que hacer. Lo menciono como un jugadorazo que, si algún día tiene la suerte de venir a Boca, la va a romper y se va a convertir en ídolo: Mariano Messera.
46 ¿Tu auto preferido? Cualquiera, pero que tenga cambios automáticos. Me jode mucho tener que apretar el embrague todo el tiempo.
47 ¿Qué cantás en la ducha? Nada. Cuando me levanto estoy tan dormido que no puedo razonar. Me despierta el agua bien caliente.
48 ¿Tenés algún vicio? No, soy demasiado común. No fumo, no bebo, no nada…
49 ¿Qué le recomendarías a Chilavert: que cambie de club, otro corte de pelo o una cirugía? No me interesa hablar de Chilavert. Que haga de su vida lo que quiera.
50 ¿Es tu máximo enemigo en el ambiente del fútbol? No, no tengo enemigos. Bah, eso creo…
51 ¿Un animal? La Hormiga Atómica, una yegua que es propiedad de mi cuñado Mariano.
52 ¿Cuál es tu CD preferido? “Los Rodríguez”, de Los Rodríguez. Calamaro es un genio.
53 ¿Y el compact de Burgos? ¿Ya salió? Uhhh… No me quiero imaginar cómo los debe tener a los muchachos de River. Seguro que lo pone todo el día al mango. Me dijeron que canta bien, pero yo no lo escuché.
54 Definí a Marcelo Bielsa. Un convencido de lo que le pide a los jugadores
55 ¿Qué representa para vos la Selección? La aspiración máxima. Me gustaría tener más oportunidades que en la etapa anterior. Llegaría al próximo mundial con la edad ideal. Y sueño con dar la vuelta olímpica.
56 ¿Un ídolo deportivo? Dos: Maradona y Márcico.
57 ¿Qué enseñanza te dejó el Beto luego de compartir la habitación en la concentración de Gimnasia? Que a muchas cosas del fútbol no hay que tomárselas muy en serio. Es mejor desdramatizar todo – las derrotas, las lesiones, las discusiones con los dirigentes – y dedicarse a disfrutar del placer de jugar con la pelota.
58 ¿Qué es lo que más te molesta del ambiente del fútbol? Los tipos que hablan sin saber. Y hay muchos, ¿eh?
59 ¿Qué bebida preferís para una cena romántica? Vino, pero poco, sólo para brindar y mojarme los labios. ¿Ella? Si se toma toda la botella, mejor…
60 ¿Sos de ir a la iglesia? Poco y nada. De chico iba más, quizás porque estudié muchos años en un colegio de curas.
61 ¿Qué muestra de cariño te sorprendió más de parte de las chicas que son hinchas de Boca? Que me escriban cartas en el paredón del frente del departamento que compartimos con Gustavo en Caballito.
62 Dicen que en la concentración, cuando juegan al tatetí de cinco, te pasan el trapo. Que sos un pichi. Una infamia total. Eso te lo tiene que haber contado alguno de los muchos, de los cientos de tipos a los que vacuné jugando al tatetí. Estoy para campeón mundial.
Sueño con jugar el Mundial. Voy a tener la edad ideal.
63 Hablando de campeón mundial, ¿cuántos rounds le aguantarías a Tyson? Depende cuánta guita haya… Por una buena bolsa, capaz que me subo. Eso sí: ni bien suena la campana del primer round, corro un poquito y me tiro.
64 ¿Otro deporte que no sea el fútbol? El squash. Y en la quinta que tenemos en City Bell me mato con el croquet. A Gustavo le pego unas palizas bárbaras.
65 ¿Qué debería decir tu epitafio? Aquí yace un hombre que relegó la riqueza para regalarle gloria a sus hinchas. Está bueno, ¿no? Y, además, representa la filosofía con la que me tomo el fútbol. Me importa más la gloria que la guita. Esa es la pura verdad. Si no, en su momento hubiera presionado para que me vendieran a cualquier club de afuera. Sigo en Boca porque estoy cómodo, la gente me quiere y yo sé que con este equipo tenemos muchas chances de conseguir más títulos todavía.
66 ¿Un amigo dentro del fútbol? Varios: San Esteban, Márcico, Palermo…
67 ¡¡¡Palermo!!! Pensar que hace dos años lo tenías en el puesto 523.000 del ranking y ahora ya está tercero… Nunca fuimos enemigos. Lo que pasa es que él era de Estudiantes y yo de Gimnasia. Ahora tiramos para el mismo lado.
68 ¿Con qué mujer te ratoneabas cuando eras adolescente? Con Silvia Pérez. Estaba re-buena.
69 ¿Y ahora? Con cualquier mujer muy linda.
70 ¿Por qué mujer pagarías un millón de dólares, como en la película Propuesta Indecente? Por Catherine Zeta Jones, la chica de La máscara del Zorro y La emboscada. Qué linda es, por favor…
71 ¿Qué es lo primero que le mirás a una mujer? Las manos.
72 Me estás jodiendo. ¿A Catherine Zeta Jones le viste las manos? Sí, son bárbaras, muy femeninas…
73 ¿Qué harías si tu hijo te saliera hincha de Estudiantes? No existe la más mínima posibilidad de que ocurra eso.
74 ¿Una buena persona? El profesor Valdecantos, el preparador físico de Griguol. Es un tipo diez puntos. Además, es fanático de Boca. Después de Márcico, es el tipo que más fichas me puso para que arreglara con Boca.
75 ¿Alguna vez te emborrachaste? No, apenas me puse un poquito alegre. Jamás tuvieron que llevarme a casa. Siempre volví por mis propios medios.
76 ¿Te gusta apostar? Me divierte, pero soy muy moderado. Al hipódromo fui una sola vez para hacer un beneficio. Aproveché y me jugué unos boletitos, pero perdí 40 pesos. Al casino fui muchas veces. Gané y perdí, como cualquiera, pero siempre poco. No soy de apostar fortunas. Me divierto un rato y después me voy.
77 ¿Chicles o pastillas? Chicles de menta. Los compro en cantidades industriales.
78 ¿Cuál es tu número favorito? El 7. Por eso lo usé siempre. Cuando llegué a Boca agarré el 23 porque el 7 estaba ocupado. Fue un homenaje a Michael Jordan, un monstruo el negro.
79 ¿Qué héroe te hubiera gustado ser? Robin Hood, para poder ayudar a los pobres.
80 En la Argentina hay mucha gente con pocos recursos, ¿qué harías si fueras presidente? Mi primera medida de gobierno sería eliminar los impuestos para los que no tienen plata. Y después trataría de generar fuentes de trabajo.
81 ¿Qué hubieras sido si no lograbas progresar en el fútbol? Abogado. Por algo amagué con comenzar la carrera de Derecho. Fue un amague bárbaro, no empecé nunca.
82 ¿Serías un abogado bueno o de los truchos? Uno bueno, de esos que resuelven casos imposibles.
83 ¿Alguna vez compraste una revista pornográfica? No me hagas acordar… Cuando éramos pibes una vez fui con un amigo y el diariero del barrio nos sacó carpiendo… No sabíamos adónde meternos…
84 ¿Y un video porno? No, jamás. Lo máximo que vi fue la imagen borrosa de un canal erótico. Borrosa porque no lo tengo codificado. ¿La verdad? Hay que hacer un esfuerzo bárbaro y no se ve nada…
85 ¿Una mujer importante en tu vida? Tres: mi mamá, mi hermana y mi novia.
86 Sacando a tu novia, nombrá a las mujeres más lindas de la Argentina… Uff... Hay muchas. Digo las primeras que se me vienen a la cabeza ahora: Paula Colombini, Nicole Neumann, Dolores Barreiro, Lorena Cerisioli, Dolores Moreno, Natalia Oreiro, Daniela Cardone, Carola del Bianco, Carolina Peleritti, Dolores Trull.
87 La mayoría son modelos, demasiado altas para un tipo como vos… Puede ser, pero para ciertas cosas no hace falta tener demasiada altura…
88 Por ejemplo… Para jugar en Boca, je…
89 ¿Cómo es tu domingo perfecto? Sencillo: Boca ganándole a River con un gol mío en una tarde soleada, con La Bombonera repleta. Después festejaría con mi familia y mi novia comiendo una pizza de jamón y morrones, mientras pasan por tele el partido. Y remataría la noche tomando algo con Leticia en un bar bonito. Así de simple.
90 ¿Bianchi o Griguol? Los dos son muy buenos y fueron muy importantes en mi carrera. Me parece que Bianchi es mejor en un aspecto fundamental: el estímulo y la motivación que te transmite antes de un partido decisivo. Salís a la cancha con una seguridad tremenda.
91 ¿Nunca paraste con el auto en la zona roja? No, pero pasé por ahí una vez, cuando llevé a Santella. El profe es vecino de ese barrio…
92 ¿Y Ramón Díaz? Sé que me pidió varias veces, pero no lo conozco. Consiguió cosas muy importantes en el fútbol.
Guillermo preparándole un café al periodista de El Gráfico.
93 ¿Vos serías capaz de pintarle la cara a Samuel? En la cancha es muy difícil. De noche puede ser. Si lo agarro dormido y tengo un pincel en la mano…
94 ¿Con quién te gustaría cambiar la camiseta? Con Gustavo. Pero es un poco aburrido porque los dos usamos la misma.
95 ¿Robaste? Nooo… Sólo para hacer una broma. A Rodolfo Cardoso lo tenía de punto porque era de Estudiantes. Cuando estábamos en Boca le afané un citurón y se tuvo que ir de la concentración agarrándose el pantalón con una mano. Después se lo devolví envuelto en una bandeja…
96 ¿Qué cosa te preocupa? La inseguridad, que tal vez sea una consecuencia de la desocupación. No me cabe en la cabeza que los políticos no la hayan solucionado. Y prefiero no ponerme a pensar el motivo…
97 ¿Qué vas a ser cuando seas grande? Ya soy grande.
98 ¿Pero cuando seas más grande… Creo que voy a seguir ligado al fútbol… Me gustaría ser director técnico. Por ahí armo una dupla técnica con Gustavo, que es un enfermo del fútbol. Ve partidos todo el tiempo. Él estudiaría a los rivales, vería mil veces cada partido… Y yo armaría el equipo y entraría a la cancha.
99 ¿En quién te gustaría reencarnarte? En Guillermo Barros Schelotto.
100 ¿Para qué? Para meter todos los goles que erré hasta ahora…

El Gráfico, junio de 1999
Publicación especial Boca Bicampeón
Especial agradecimiento a Regina Falangi (@GemmaSJ).

La voz gritando sangre de su corazón

Si alguna evidencia faltaba para saber cuán enérgico es Guillermo Barros Schelotto al borde de la línea de cal, la tenemos en este video. Sobre todo si de clásicos se trata y tan picantes como el que vivió durante 10 años.
En esta oportunidad lo veremos dirigiendo a Lanús en el año 2013 y recibiendo en el reducto granate al equipo de, por ese entonces, Ramón Díaz: River Plate. Me relevo de mayores comentarios ante semejante obra de arte con sus berretines. Vean cómo se pone este muchacho y cómo actúan los Mellizos, por favor se los pido. Lo que habrán sido éstos dos de chicos...


Cruza tu paso arremolinando el polvo

Guillermo ya empezaba a tomarle el gusto a los enfrentamientos con River por aquellos primeros años de carrera como profesional. La banda roja siempre aparecía en esos momentos para guardar y recordar con fotos como si la pelota estuviera empecinada en ponérselo adelante. El Millonario se cruzó en su camino justo el día de su primer gol profesional, ése que había sido el rival vencido en la final de la Copa Centenario que valió su primera vuelta olímpica... Y también apareció una noche del Apertura '94 en la que el Melli aprendió una lección que no olvidaría el resto de su vida. 
Guillermo y Scaloni disputan el balón
En ese comienzo de torneo se notó el plus de autoridad y convicción que significó la Centenario. Guillermo y Gimnasia arrancaron el Apertura con la cabeza levantada y con la prepotencia de un campeón barrieron a River en el Monumental, nada menos. Pero el triunfo, si bien al equipo lo acomodaba en las primeras posiciones de la tabla, a Guille le dejó una enseñanza más grande que el valor numérico. 
"Esa noche, antes de salir a la cancha, les dije que para ganar en el Monumental tenían que hacer goles, porque a todos los equipos que enfrenté en esta cancha se vinieron a defender y les ganamos", recuerda Roberto Perfumo sobre la arenga previa. Tanto ímpetu le puso a la charla que el equipo a los 20 minutos ganaba 2-0 y Guillermo, sobre la hora, se reviró cuando el Técnico lo sacó para congelar los minutos finales. Toda esa irreverencia que destilaba su juego en la cancha cruzó la línea de cal cuando el Mariscal dispuso el reemplazo. Y el crack en potencia de 20 años le dejó claro su desacuerdo a la leyenda del fútbol vestido de entrenador. No sólo con un gesto: cuando paso por delante del DT se sacó la camiseta y se la tiro a los pies. 
"Se enojó porque quería terminar el partido en la cancha. Yo lo quería matar. Y cuando llegamos al vestuario, entre los festejos y la alegría por el triunfo, veo que Guillermo se me acerca para decirme algo...", relata Perfumo. Pero Guille, que se dió cuenta de que había cruzado la raya con sus berretines, no pudo ofrecerle las disculpas del caso en el momento. Recién el martes, en la practica, pudo cerrar la historia: "Le dije que no me pidiera disculpas a mí si no a sus compañeros, porque según ese gesto el que lo reemplazó, para él, era un tronco...". Y aprendió la lección... 

Caricias de asfalto

Atrás quedaban los cuartos de final de la Copa Libertadores del 2004, ante Sao Caetano, gracias a que el Pato Abbondanzieri seguía dejando su huella en las definiciones por penales. Y lo que no ocurrió en el 2003, cuando el América de Cali se puso en el camino de River, finalmente se concretó. La semifinal de la Libertadores tuvo el condimento más espectacular posible: el superclásico.
Para River ése era el momento preciso e inmejorable de vengar la eliminación sufrida en aquélla Copa del 2000 a manos del Xeneize con el recordado gol de Palermo. Y con esa carga de adrenalina se jugó, en La Bombonera, el primer combate. No hubo otra manera de definirlo: con la particularidad de que ambos partidos se jugaron sin hinchas visitantes por una cuestión de seguridad, la violencia y la agresión, paradójicamente, se vieron dentro de la cancha. Y entre los jugadores más experimentados. El partido se fue calentando con algunos cruces hasta que Marcelo Gallardo se sacó: lo bajó desde atrás a Cascini, el volante central de Boca reaccionó y Claudio Martín expulsó a los dos.
Sin embargo, no pudo evitar que esa acción contagiara de nerviosismo al resto. En el medio del tumulto y empujones varios, el Muñeco arañó en la cara al Pato Abbondanzieri y ahí la escena se hizo incontrolable. Tanto, que el preparador físico de River, Gabriel Macaya, salió del banco, se cruzó con Guillermo y al ratito cayó nocaut por un trompazo del 7 que tampoco tuvo la fuerza ni la precisión de Mike Tyson, pero que mantuvo al PF cinco minutos acariciando el césped. Aquélla historia que pasó a ser anécdota pudo costarle muy caro al Mellizo.
"Fueron cinco minutos en los que me quería morir porque sabía que si alguien me había visto, me iba a perder la revancha. Todavía no sé cómo zafé. Igual, pocos saben que aquélla vez reaccioné porque Macaya me pegó primero. Y desde atrás. Es cierto que éso no justifica mi respuesta, pero fue instintiva, porque enseguida me dí cuenta de que me había ido a buscar premeditadamente. Quiso sacarme de la cancha. Total, River perdía al preparador físico y Boca a un jugador. De todos modos, ni el golpe de él ni el mío fueron para tanto. Él cayó, luego se puso hielo... Fue una exageración que dejó aún más en evidencia su intención".

Y por dinero vino a ofrecerme su palabra Santa

Alguna vez Guillermo pudo ser jugador de su futuro gran rival de Núñez. No lo fue por una diferencia de U$S2.500.000 gracias a un revire del por entonces DT del  Lobo, el Viejo Griguol, debido a la oferta de U$S5.000.000 de River por el combo Barros Schelotto. Les subió sustancialmente la cotización diciendo "si quieren a los Mellizos, que paguen 10 palos". Pese al consejo antojadizo, el Presidente de Gimnasia, Delmar, no le hizo tanto caso y los cotizó en U$S7.500.000 aunque el pretenso club no se estirara más de lo ya ofertado.
Mientras River todavía festejaba la Copa Libertadores, Bianchi firmaba contrato con la Roma, el Cholo Simeone ganaba La Liga con al Atlético de Madrid, Crespo se iba al Parma por U$S3.500.000 y Argentina cedía la medalla de oro en los Juegos Olímpicos al caer frente a Nigeria por 3-2, otro que se anotó por aquéllos tiempos de Gimnasia para obtener los servicios de Guille fue San Lorenzo, quien ofertó U$S1.300.000 más el pase de Javier Albarello. Ésta, como tantas otras, también la rechazó, aunque se lo veía ilusionado. "Pero como con la de Gimnasia, nunca".


Até con tripa mi corazón, sin más que éso salí a la cancha

Torneo Clausura, año 2005. El Melli escribe un nuevo capítulo en su historial contra River. El por entonces DT de Boca era el Chino Benítez, quien venía de pelearse con el 7 y suspender una práctica, decidió incluir a la dupla histórica: Guillermo - Palermo. En una de las tantas especulaciones de los días previos al nuevo superclásico, se sostuvo en decenas de micrófonos que el Mellizo Guillermo iba a ser incluido por el técnico para provocar a los adversarios. Se pensaba principalmente en que el affaire Ameli - Tuzzio (el primero conquistó el cariño de la esposa del segundo, para ser leve) sería el libreto ideal para que el número siete Xeneize irritara a sus colegas de la banda roja.
Asistencia de Palermo, y a llenarse la Boca.
No se tuvo en cuenta, erróneamente, que Guillermo Barros Schelotto ha sabido tener grandísimas virtudes técnicas, no sólo verbales que pueden, por sí solas, hacer la diferencia en un partido como éste, que no se asemeja a ningún otro en el mundo. Ajeno a esa subestimación que escuchaba diariamente, el jugador ingresó en La Bombonera apabullado por el afecto de sus fieles seguidores y estimulado suficientemente para hacer mucho más por Boca que soltar la lengua. Y se le dio. Al revés de lo que fueron las interminables y emblemáticas jornadas durante la era Bianchi (primera y segunda, por aquéllos tiempos), esta vez fue Palermo el que lo asistió con un cabezazo formidable, y el Mellizo, sin dudar, con la sangre fría que da la experiencia de muchos partidos decisivos sobre las espaldas, mandó la redonda a la red a los trece minutos de iniciado el partido.
Fernando Gago con 19 años
Claro que hubo roces verbales y físicos con Ameli, nadie iba a pensar que Guille iba a cambiar su estilo. Lo bueno es que lo mejor estuvo en sus pies y no con la boca. Al finalizar el partido dijo "Este gol se lo dedico a Maradona, porque me apoyó en los momentos difíciles. Este triunfo es muy especial para mí, ya que no venía siendo titular. Me encanta jugar estos partidos". Tarea cumplida para uno de los símbolos Xeneizes más grandes de su historia y confirmación de que los grandes jugadores en un click pueden definir los partidos importantes. El otro ejemplo de capacidad lo dio Marcelo Delgado. Con muy pocos minutos en la cancha, el Chelo, con un formidable tiro libre a ocho minutos del final sacó la ventaja justa para dejar en manos de Boca otro clásico. El aporte individual de sus históricos como el Mellizo, como el Chelo, como Palermo y, especialmente, como el Pato Abbondanzieri, les permite a los de la ribera disfrutar de otra victoria inapreciable, en esta ocasión por 2-1.

Acá les dejo el video del gol de Guillermo:


* El Gráfico, mayo de 2005, Edición Especial El Superclásico Nº 237.

No hay más tiempo que el que te queda, ésa es toda tu oportunidad

Guillermo Barros Schelotto brindó ayer una conferencia de prensa respecto del partido de este miércoles, 06/11/2013, donde Lanús visitará el Monumental para enfrentarse a River, y nuevamente a Ramón Díaz, para intentar sellar el pasaje a la Semifinal de la Copa Sudamericana como así también, de esta manera, obtener el pasaporte a la próxima Copa Libertadores. El Mellizo, que no ocupará el banco de suplentes por estar cumpliendo la segunda de las cuatro fechas de suspensión que le impuso el Tribunal de Disciplina de la Conmebol por ofensa verbal al árbitro Heber Lopes en el partido contra Universidad de Chile, en Santiago, se refirió a cómo se dará el trámite del encuentro, el planteo de su conjunto, la eventualidad de los penales, y la circunstancia de que mientras él no ocupa el puesto de DT no haya comunicación directa con su hermano, Gustavo, como también sucedió en el partido de Ida.

Aquí algunas de sus frases:

"El partido de mañana me parece va a tener relación con que se llegue a hacer un gol por  cualquiera de los dos equipos en los primeros minutos". 

"Cualquier incidencia al inicio del partido va a repercutir en lo táctico o en lo que podamos arriesgar los equipos".

"El que cometa un error, seguramente va a cometer EL error del partido".

"No se va a regalar nada".

"Va a ser un partido muy cerrado, de ambas partes, típico de Copa".

"Es muy importante en la historia de Lanús y en la historia nuestra de poder llegar a Semifinal porque es el objetivo del grupo".

"En la ideología con Gustavo o con Ariel no estamos tan alejados como para que ellos puedan tomar una resolución de manera independiente".

"Pienso en que Lanús gane para venir el jueves o viernes acá y que la gente de Lanús esté contenta".

"Creemos que es un momento de mucha tensión, donde el jugador lo debe manejar más por personalidad que por capacidad para patear un penal porque todos están preparados para patear un penal".

"Nos tocó contra un grande como River y estamos de igual a igual, jugándola, peleándola y trataremos de ganar mañana en el Monumental".

"Ojalá el jueves o viernes cuando volvamos a entrenar tengamos la alegría de toda la ciudad".



Las cosas que hace

Está claro que Guillermo forjó gran parte de su idolatría contra el rival de toda la vida, no sólo contra los brasileños o cualquier otro de turno en la Copa Libertadores. Sí, sí, ese que hace poquito volvió de la B y sus propios hinchas quemaron el Estadio, sí, entendés bien, esa misma gente por la que el DT más exitoso de su historia le pide que alienten y no que insulten. Qué diferentes somos, no? Pero no importa, si me tengo que poner a escribir diferencias hago una especie de Corán. Ahora la cuestión es que el Mellizo es DT pero... quién creyó que este nacido para Boca iba a olvidarse de ellos? Al contrario! Por la anteúltima fecha del Torneo Final, donde ambos clubes llegaban con chances de campeonar, aunque el de Guille ínfimas, se enfrentaban Lanús y River. Y sí... nuevamente el 7 bravo fue verdugo de la banda, más banda que nunca con la gallineada que se mandaron. A los 13 minutos de juego el Granate ya ganaba 3-1, y terminó vapuleándolo por 5-1 bajándolo, de esta manera, de cualquier chance del campeonato y dejando así a Newell's a las puertas de su coronación.
Cuántas veces los habrá amargado Guillermo... Se acuerdan del Clausura 2006? La cosa pintaba muy fea. Boca perdía 1-0 de local y con 2 jugadores menos faltando poquísimos minutos para que las gallinas se llevaran uno de esos trofeos que no suelen llevarse de La Bombonera. Ya casi que no quedaban esperanzas, el empuje del Xeneize no nos hacía ilusionar, pero... La arenosa voz del Coco Basile le dice a su colaborador "traémelo al Mellizo". Ni bien entró hizo travesuras, de las suyas: logró hacer expulsar a Cristian Tula (actual descendido pero en CAI) y faltando un puñado de segundos recreó las clásicas gambetas del endiablado delantero que llegara al Club en 1997, generando un penal a instancias de Julio Cesar Cáceres (quien después vistió la Azul y Oro) que luego convirtiera por gol y empate el Titán, Martín Palermo.  Raro que a River se le escapen puntos sobre el final, ¿no?. Disfrutémoslo de nuevo.


La carta no está siempre a tu alcance en los matutinos

Guillermo Barros Schelotto y Ramón Ángel Díaz apenas compartieron seis minutos en una cancha. Fue un 3-2 de River en el estadio de Gimnasia, en La Plata, el 15 de marzo de 1992. El riojano fue suplente e ingresó a los 26 minutos del segundo tiempo por otro Ramón, Medina Bello. Seis minutos después, el Mellizo Guillermo, que había anotado el primer gol del Lobo, se retiró expulsado.
Ramón siempre admiró la picardía de Guillermo. No ocultó, por ejemplo, que lo había elegido para jugar en River allá por 1997. Boca y su dinero (1,8 millones de dólares más el pase de Facundo Sava) pudieron más y Guillermo se puso la camiseta azul y oro. Pero el riojano no le perdió el rastro. Una década después de llegar a Boca, en 2007, Díaz lo quiso para su San Lorenzo: "Es un grande. Uno de los grandes ídolos del fútbol argentino", dijo el riojano. Y amplió: "A mí me gusta, tiene experiencia y transmite mucha tranquilidad". Más acá en el tiempo, Ramón reconoció que el Mellizo es el jugador al que le habría gustado dirigir.
Guillermo supo ser menos elogioso: nunca le gustó que Ramón Díaz se metiera con Boca mientras dirigía a River. "Que el Pelado Díaz se dedique a hablar de River y no baje la guardia, porque no hay nada peor que confiarse", dijo hace algunos años, en la antesala de un superclásico de verano. Pero respeta a Ramón tanto como Ramón a él.
En su rol de entrenador, Barros Schelotto se caracteriza por la mesura verbal. Esa viveza que transmitía como futbolista la desarrolla en el banco: su relación con los árbitros sigue siendo tan picante como cuando calzaba pantalones cortos.
Siendo ambos entrenadores, nunca se enfrentaron. Pero Ramón bien puede jactarse de haberle ganado con el espíritu: River derrotó 1 a 0 a Lanús en el torneo Inicial y lo sacó de la pelea por el título. El riojano ya había vuelto y estaba en el palco...

Tanto vértigo es la vida, no hay más que hacer sólo subirla!

Hace diez años muchos teníamos la costumbre de juntarnos a ver fútbol en el clásico bar de la esquina del barrio, donde nos encontrábamos todos los futboleros y nos gritábamos los goles como si nosotros  mismos estuviésemos jugando. Y una de esas tantas veces la boca se nos llenó de gol más estruendosamente que todas; recuerdo haberme parado a grito pelado, revoleando todos los diarios de aquél bar que se encontraban en una especie de cajuela. 
Aquel 01/06/2003 Guillermo Barros Schelotto se compró gran parte del título de ídolo de por vida, y fue nada más ni nada menos que contra el clásico rival de toda la vida que, junto con los brasileños, el 7 se sentía más inspirado que nunca. Vaya casualidad... un gran ídolo apareciendo en los momentos importantes.
Aquélla vez fue muy determinante, ya que se estaba jugando en La Bombonera con una actuación inesperada, Boca perdía 2-0, con justicia, y el Ingeniero Pellegrini, DT de River en aquél momento, decidió sacar a Cavenaghi.
- ¿Cómo está Tevez, doctor? 
- Así no puede más, Carlos. Tiene que salir…
- ¿Alguien más tiene algún problema?
- Sí, Guille…
- ¿Vos estás para salir, Guillermo? Si no podés, hago el cambio. Todos saben lo que pienso: es mejor un jugador al 100% que uno que no lo está…
- No, no, está bien. Además, ya va a salir Carlitos. Yo sigo
La charla entre Bianchi, el doctor Veiga y sus jugadores planteaban el peor escenario. Sin su estrella naciente y sin el ídolo, quizás Boca jamás habría remontado esta historia. Pero el 7 bravo no abandonó a los suyos. Su voluntad y su orgullo eran más fuertes que el dolor que ya sentía en el aductor derecho. Y vaya si valió la pena semejante esfuerzo: con dos zurdazos en seis minutos, como para hacer más heroico ese momento cumbre de su carrera, Guille liquidó a Costanzo. Y la cancha explotó. De euforia y de tributo a un mellizo genial, que ya en el primer tiempo había empezado a armar su telaraña provocando la expulsión de Martín Demichelis.
El festejo, su festejo revoleando la camiseta al viento, con el grito de gol a máximo volumen, fue la expresión más sincera de lo que sintió. Luego, como para ratificar su identificación con la azul y oro, reconocería que le hubiera gustado estar en la tribuna, haber vivido ese momento como hincha de Boca.
Para Guille, el recuerdo estará vivo en cada rincón de su vida, y para los hinchas, grabado a fuego en el corazón: “Fue el partido que cualquier jugador sueña. Por el rival, por la circunstancia, por el resultado, por cómo festejó la gente a pesar de que no le pudimos regalar el triunfo. Sin dudas, es uno de los momentos más fuertes que viví en Boca”.
Dígame usted si no se le eriza la piel y no siente ganas de revolear todo como hice yo en aquél momento.




Cada cual pisa como quiere y tiene su razón de ser

El 02/12/2012 por la fecha 18 del Torneo Inicial el Lanús de Guillermo Barros Schelotto se enfrentaba con River Plate. Por primera vez el 7 volvía al Monumental sin ser jugador de Boca Juniors, y ésto decía:

- Periodista: "En la semana dijiste 'River va a salir a atacar'. Te sorprendió la táctica de River?"

- Guillermo: "Me equivoqué mucho... totalmente".

Gestos elocuentes que evidencian la desilusión del Mellizo por encontrarse perdiendo 1-0 con el juego mezquino del, si se quiere, rival de toda su vida bis.

Finalizó diciendo "salimos nosotros a jugar nada más". Lo lleva en la piel: con River siempre es especial.