El miércoles 28 de septiembre de 2016 estaba marcado en la agenda un nuevo enfrentamiento entre Boca y Lanús, esta vez por Copa Argentina y, como desde marzo del corriente, con Guillermo Barros Schelotto sentado en el banco Xeneize. Certamen éste que, al decir de Tévez, es la Champions, dado que ganarlo importa el último boleto hacia la renovada Copa Libertadores 2017 con aspirantes como estos dos rivales y hasta River.
La previa fue tomando cada vez más color si tenemos en cuenta el cambio de horario propuesto por la entidad de la ribera para con el granate, lo cual ciertamente era innecesario, los dichos de Lautaro Acosta como lo ideal hubiese sido que Boca cambiara para el sábado a nuestro horario. La semana anterior a nosotros no nos quisieron pasar siquiera el horario y jugamos con menos de 72 horas de descanso. Es un poco injusto, no es lo ideal y no está bien que lo maneje Boca. Sabemos la importancia que tiene para Boca y para Lanús esta Copa, y es fundamental que esto de favorecer a Boca fuera de la cancha en cuanto a los días no pase dentro de la cancha. No le tengo miedo al arbitraje. Hay un arbitro muy serio y creo que no va a pasar de esa manera, pero hay que abrir el paraguas por las dudas. Allá me ha tocado que me cobraran 12 penales en un año. Quizá porque soy un jugador liviano, propenso a las infracciones. Pero me han cobrado más penales en Boca que en Lanús. En los últimos tres años creo que los penales que me cobraron acá no llegan al 70% de los que me cobraron en Boca en un año. No pasa nada igual. Y también Carlos Tévez salió a responderle con una sobradora pregunta al entrevistador acerca de cuántos partidos había jugado aquél delantero en su etapa en Boca. Ni hablar del saludo FIFA al inicio del partido donde el 10 Xeneize le espetó a ver si dejás de hablar, la concha de tu madre.
No faltaba nada. En medio de todo ese caldo de cultivo se encontraba el Mellizo, ex Director Técnico granate. El trámite del partido se dio parejo, sin mayores sobresaltos por parte del árbitro Herrera, aunque sin cobrar un manifiesto penal a favor de Boca por mano de Braghieri. Luego de un primer tiempo muy mal jugado por parte de los dirigidos por Guillermo, para el bostezo, en la segunda mitad hubo acción y el enfrentamiento terminó empardado en dos goles lo cual obligó a definir por remates desde el punto penal. Hete aquí la cuestión: arenga del Siete Bravo que dio que hablar... aunque lamentablemente. Algún que otro diario publicó arenga machista, evidenciando una total falta de sentido común, pero lo peor es que algunos hinchas de Lanús se molestaron ante la frase elijan donde patear y pateen bien, no nos conformemos con haberles empatado, vamos a romperles el culo.
Puteadas a mansalva a Guillermo Barros Schelotto, ex DT campeón de la Copa Sudamericana y de varias buenas campañas, por parte de hinchas de Lanús. Cabría preguntarse qué les pasa, si se olvidan de cómo los defendía enfrentando al mismísimo Boca en la mismísima Bombonera y ante los mismísimos hinchas que lo vimos jugar 300 veces y darnos 16 campeonatos. Y no lo puteamos. ¿Qué pretenden que diga, siendo un tipo sumamente competitivo como lo es, vamos, chicos, tratemos de colocar el balón en la red con voz de Flavio Mendoza?
Me pregunto cuántos mensajes de consolación, de conmiseración, de ustedes van por la Copa, nosotros por el campeonato habrá recibido Guillermo las veces anteriores que Lanús le ganó a Boca, alguna de ellas con tremendo baile; ¿20, 30, 40? ¿Y ahora que ganó Boca?.....
Es sabido que el DT quiere ganar a todo y a todos, como que también respeta muchísimo a los clubes por los que pasó. Pero afuera del campo de juego. Como yo mismo le dije, porque me hiciste un gol y me lo gritaste, ¿te voy a putear, olvidándome de todo lo que nos diste? Es fútbol, muchachos. Es fútbol. Ni más ni menos.
Encima con algún que otro señor mayor con responsabilidades en el ciclo del Melli que se dedicó post derrota a ventilar ¿cierta? información para con el autor de este espacio poniendo palabras en boca del DT. Hay que tomar como referencia a la gente de Lanús que le hizo tanto bien al club, que hicieron que Guillermo se deshaga en elogios tanto para la institución como para las personas que la integraron en su paso. Es cierto, no a estos perejiles. Pero cuánta gente vomitando odio, frustraciones, fracasos personales... Pero así son felices. Serás feliz siendo triste. Boca está en cuartos de final de la Copa Argentina 2016.
Nueva edición de un enfrentamiento entre el Lanús de Guillermo Barros Schelotto y Boca Juniors, en este caso, en La Bombonera. El Mellizo visitó por segunda vez su ex casa, donde fue recibido con la lógica ovación por el sentimiento de la parcialidad Xeneize. Preguntado en ese sentido, Guille contestó "Agradezco el afecto de la gente de Boca, que es mutuo, por el pasado que tengo acá en el club". Dicho ésto, que pinta con aires románticos el partido (ah, sí, también lo saludó Román, como si fuera al ferretero de la vuelta de la casa, no con quien compartió varios títulos), es aún más llamativo que en los tres cotejos haya habido fuertes polémicas.
En el primer partido, y también primer regreso del Mellizo a La Bombonera, las protestas efusivas de ambos logran que Ceballos expulse a Gustavo, con esa imagen exquisita de la típica picardía de los hermanos dejándoselo ver detrás de un cartel publicitario con Enzo Noce espiando el partido.
Gustavo se va expulsado espetándole "cagón" al 4º árbitro.
En la segunda oportunidad que se enfrentaron, en la Fortaleza, Guille ya venía caliente por una cuestión de calendarios y reacomodamiento de horarios que no le causaba mucha gracia en tanto se encontraba disputando la Copa Sudamericana, a la postre obtenida. Al término del partido, frente a cámara, se despachó con una pirotecnia de berretines infernales contra el mismo árbitro, Diego Ceballos. Gustavo también fue expulsado. "Nos predispone mal" fue el título que el mismo Siete Bravo dio.
La narración que nos ocupa fue la tercera ocasión del enfrentamiento entre xeneizes y granates, nuevamente en La Bombonera. Fue 3-1 a favor del local, cuyo primer tanto fue en claro fuera de juego, y a Guille no le gustó para nada. Nuevamente se despachó fuerte con sus berretines cuando le tocó hablar con la prensa. A continuación algunas de sus frases, no sin antes hacer mención a que Gustavo ¡nuevamente fue expulsado!. Esta vez por el juez Merlos:
"El línea, fue el línea, Juan Manuel Vázquez [saca un papelito para ver el nombre], no fue el árbitro el que debió haber sancionado el off side, el línea [insiste con mirada belicosa]. Dos jugadas de Santiago Silva que quedó mano a mano y no eran, el primer gol hay dos jugadores de Boca en off side, pero bueno, ya está".
"Lo anoté [el nombre del línea en un papel] porque me llamó la atención, porque uno no es honesto un rato, un rato sí, un rato no, o una para ellos y una para nosotros. Hay un reglamento que cumplir, y se debe cumplir como ser honesto, es siempre [remarca con las manos], acá tenés que cumplir el reglamento siempre, es off side o no es off side".
"Se terminó acá, no pasó nada, si ganábamos, quedábamos a un punto del puntero [insiste y repite la frase], pero se terminó".
"No soy yo el que tiene que calificar si es honesto o incapaz. Nos hizo un daño importantísimo porque si nosotros ganábamos, en alguna de las situaciones de gol que tuvo Silva en el primer tiempo donde el partido estaba empatado, nosotros estábamos a un punto del puntero, no a cuatro. Pero ya está, se terminó".
"A mí no me parece que sea una cuestión de trayectoria o de experiencia, me parece una cuestión de capacidad, y si el Colegio de Árbitros cree que está capacitado, está bien, se equivocó, punto, pero fue notable".
Guillermo en conferencia, 100% berretines.
"Cada vez que entrábamos al área era off side. Porque incluso hay un tiro libre que la pelota no llega al área y ya habían cobrado off side. Éso te llama la atención".
"[Preguntado acerca de su pasado en Boca y el peso de la camiseta en La Bombonera ante situaciones dudosas] Ante la ley somos todos iguales, ¿no somos todos iguales?."
"[Sonrisas] Tengo anotado la cantidad de goles que nos anularon. Seis que no eran off side, y no me acuerdo bien los goles que nos hicieron en off side, pero tres me acuerdo, hoy, con River y con Arsenal, seguro".
"[Hace 36 partidos que no te cobran un penal] Éso puede pasar... Capaz no llegamos claramente con pelota dominada y no te hacen penal [sonrisas]. Pero no quiero acusar a los fallos arbitrales el hecho de la situación en la que estamos de veintisiete puntos. Simplemente recordar algunos errores y creo que hoy fueron notables e inciden directamente en el resultado".
"Mi ánimo no está en acusar, de simplificar la derrota con el accionar del árbitro, pero hoy lamentablemente está ligado directamente al resultado. El desempeño del línea [remarca nuevamente con ojos encendidos]".
Diciembre de 2015 y elecciones en Lanús. Cambio de comisión directiva que pasa a encabezar el mismo Presidente que llevó al Mellizo en 2012 a la institución Granate, Nicolás Russo. Tras bastantes coqueteos con la trillada frase “al final del campeonato nos juntaremos a conversar” acerca de la renovación del contrato de Guillermo, el presidente entrante declara por la tarde en una radio “sí, me gusta Almirón”, refiriéndose a otro entrenador. Voto cantado: sumando al desgaste de la falta de tacto del dirigente citado, ésto fue más que suficiente. Y lamentable, por cierto. De haberse quedado la dirigencia comandada por Alejandro Marón, muy probablemente el Siete Bravo se haya quedado muchos años más al frente de la dirección técnica de Lanús. Aplausos y ovación para un cuerpo técnico que logró junto a sus dirigidos pelear todo campeonato disputado, habiéndose coronado con una Copa Sudamericana y, a la postre, con un récord de 167 partidos dirigidos, 75 de ellos ganados, 51 empatados y 41 perdidos, consumando una efectividad nada despreciable del 55,09%.
Dados los continuos rumores en La Ribera para contar con los servicios de Guillermo Barros Schelotto, ya libre, y los problemas sin solución de continuidad del Vasco Arruabarrena para enfrentar las paradas difíciles, las expectativas iba in crescendo en torno a su contratación. No obstante, Boca Juniors se alista en el campeonato local tras la explosiva llegada de Carlos Tévez y logra la presea. Asimismo, días más tarde y con un bochornoso arbitraje de Diego Ceballos en detrimento de Rosario Central en aquella final, obtiene también la Copa Argentina.
Con este cuadro de situación y en un incipiente verano que iba a ser terrorífico para el Xeneize, el 11 de enero Guillermo rompe los diarios con su sorpresiva contratación al Palermo de la Serie A italiana.
Conocidos fueron los problemas de validación del título de Director Técnico por la UEFA mientras que el equipo del Vasco no cesaba de perder clásicos. Tal es así que en los 4 partidos en que el Mellizo tuvo ocasión de dirigir, le contrataron a Giovanni Tedesco como DT “oficial” mientras él ocupaba el banco de suplentes con el cargo de “dirigente acompañante” hasta solucionar el papelerío, sin siquiera poder hacer una mueca con toda la dificultad que eso le supone. Hasta que un día dijo basta; “no podía dirigir ni los entrenamientos”, dijo.
Se tomó el avión y arribó a Buenos Aires esa misma mañana en que por la noche San Lorenzo derrotó a Boca por 4-0 y se coronó Supercampeón, con una imagen totalmente desdibujada para lo que significa una final en la estirpe de Boca Juniors. Allí es donde comenzó la crónica de un final anunciado, tan anunciado que una señora lo tomó por asalto en pleno aeropuerto de Ezeiza preguntándole, insiste y sin tapujos, “¡¿venís a Boca, Guille?!”.
La historia no dio para más cuando Arruabarrena sufrió la octava derrota oficial contra un clásico sobre quince disputados, esta vez a manos de Racing Club.
Pasaron 3243 días desde aquél córner pateado por última vez en La Bombonera, la última pelota tocada como jugador de Boca. Pasó una despedida con un micrófono que no funcionaba en los autoparlantes del Estadio, no menos de cinco llamados para hacerse cargo de la Dirección Técnica, muchísimo sentimiento contenido por uno de los hijos pródigos del club que lo vio salir campeón 16 veces, mucha expectativa por una despedida que todavía al 2 de marzo de 2016 no se le hizo, varias veces verlo como rival dirigiendo a Lanús con ese sabor agridulce de tener enfrente no sólo a un ídolo si no también un excelente tipo. Tantísimo partidos sin berretines, sin mañas, picardías para sacar de sus casillas al oponente y romper el planteo que futbolísticamente no se supo lograr.
Cuánta falta nos hizo, cuánto necesitamos su espíritu ganador, su concepto de juego, disciplina y, sobre todo, hacer valer y respetar la camiseta tal como manda la historia. Ojo, tanto puertas adentro como afuera, y sobre estas dos cuestiones tendrá un arduo trabajo.
“Esta noche, esta noche… no voy a perder más el tiempo. Voy a salir de esta ciudad, no da para más esta historia” dijo Guillermo la noche del martes primero de marzo en su City Bell. Aceptó y, al día siguiente, a las 13.00 horas, estaba en Brandsen 805 de la Ciudad de Buenos Aires para ser presentado como el nuevo Director Técnico del Club Atlético Boca Juniors.
Éste fue Guillermo Barros Schelotto como jugador de Boca.
Acá, la presentación como nuevo entrenador Xeneize.
Estamos en presencia del partido número 153 de Guillermo Barros Schelotto al frente de la dirección técnica del primer equipo del Club Lanús y nos encontramos nuevamente en una instancia decisiva. Esta vez por la Copa Argentina edición 2015 en un duelo siempre complicado versus Vélez Sársfield. No sólo por la naturaleza intrínseca que supone jugar contra este rival si no también por los condimentos extra que devienen en la propia historia del Mellizo jugando para Gimnasia o Boca. Y por qué no también agravado por el cuerpo técnico rival comandado por Miguel Ángel Russo e integrado por Guillermo Cinquetti, de quienes no es necesario emitir referencias.
Luego de una victoria que parecía consumada con la figura excluyente del Polaco Fritzler, el juez del partido, Beligoy, otorgó un polémico penal sobre Cubero a tres minutos del cierre, lo que posibilitó la definición medante una serie de remates desde el punto penal. En dicha instancia el Mono Monetti se erigió como gran artífice para así superar al equipo oriundo del barrio porteño de Liniers.
Otra vez Lanús volvió a sacar el pecho en una instancia crucial con un Guillermo a todo vapor, encendido, arriesgado, perspicaz, pero sobre todo líder (y también expulsado, claro). Liderazgo que por algunas veredas no abunda sobre todo cuando hay que sacar a relucir la chapa que alguna vez brilló y hoy luce un tanto oxidada.
El entrenador granate está en una nueva semifinal de Copa habiendo ya ganado la Sudamericana y obteniendo un subcampeonato doméstico. El Club Lanús está nuevamente a punto caramelo de sumar una nueva estrella.
¿Cómo se festeja ésto, se preguntan? Así, con barrio, fútbol y rock, "el maldito rock, siempre me lleva al diablo, no tengo religión!"
Por la tercera fecha del Torneo de Primera División 2015 Lanús visitó a Unión de Santa Fe. En un campo de juego muy difícil vislumbrado en lo disputado y reñido de cada balón, al Mellizo no se lo vio del todo conforme con la actitud de sus hombres. Pero más allá de cualquier análisis del 1-1 final, configurando así el segundo empate consecutivo del Grana en el certámen, lo que aquí nos ocupa es un recuerdo que no deja de aparecer en el colectivo imaginario.
Finalizando un encuentro nada cómodo para la visita, Silvio Trucco, el árbitro del partido, añadió cuatro minutos de tiempo a recuperar. No obstante, el quid de la cuestión radica en que el juez agregó un minuto más sin motivo aparente. Es ahí donde vuelven los fantasmas de la 15º fecha del Torneo de Transición 2014 cuando Merlos, quien nunca más volvió a dirigir, otorgó algo más de nueve minutos de adición frente al Arsenal de Sarandí de Martín Palermo. Ya conocemos cómo terminó aquél enfrentamiento, o mejor dicho cómo no terminó dados los incidentes post 3-2 final de Lanús en la última jugada.
Es entonces cuando al DT se le prenden las alarmas sospechando algún tipo de venganza del colectivo arbitral, sobre todo cuando el Tatengue se le venía encima estando con un jugador menos por la expulsión del polaco Fritzler. "Es lo de Arsenal, ¿no?", dice Guillermo Barros Schelotto. "¿En qué momento? ¡Dio cuatro, dio cuatro!", completó un enérgico Gustavo en disconformidad por esos sesenta segundo demás.
Y sí, parece que van a continuar estos pesados vestigios de una confusión.
Volvió el fútbol, y con él llegó la primera fecha del nuevo Torneo largo de 2015 frente a Quilmes. Volvieron los berretines. ¿Recuerdan la fecha 15º del Torneo de Transición 2014? Sí, aquél partido donde Merlos adicionó una cantidad de tiempo que todos vieron desmesurada y dio lugar a múltiples críticas. Traigo a colación ese momento dado que contra el cervecero, en su último partido como árbitro, Carlos Maglio indicó 6 minutos a recuperar, lo cual no fue del total agrado de los Mellizos. Pasados 30 segundos de ese tiempo se seguía jugando y aquellos fantasmas parecían hacerse presentes. Sin embargo nadie se escandalizó.
En las últimas jugadas del partido la impaciencia en el banco de suplentes de Lanús se hacía notar. Y quién más sería que el ladero del Siete Bravo: Gustavo. "Eh! Pero qué cobra!!! ¡¿Qué cobra?!" repite haciendo montoncito con los dedos de sus dos manos. El cuarto árbitro intenta esbozar una explicación y enseguida el ayudante de campo le repite efusivamente "¿¿¡¡sí, pero qué cobra!!??". La respuesta del juez no tardó: "si te querés ir...", y Gustavo, enseñándole la palma de su mano como intentando frenarlo, le espetó "¡¡tranquilo, no me amenacés, eh!! ¡No me amenacés, no empecés!", y se sentó.
Finalizado el encuentro con triunfo granate a domicilio por 1 a 0, Guillermo se le fue al humo al cuarto árbitro en protesta por lo minutos adicionados, a su juicio, injustificadamente. Obviamente les periodistas hacia allí apuntaron en la conferencia post partido:
El reloj marca medio minuto más de los 6 adicionados.
- ¿La protesta fue por esos cinco minutos adicionados, o por el minuto y medio después de esos cinco que adicionó?
- No, no le protesté, el tiempo que dieron estuvo bien - contestó, como queriéndose comer al notero que indagó.
- ¿Los cinco?
- Sí, los cinco.
- Después dio uno y medio más - conocedor, el periodista busca tirarle de la lengua.
- Y el minuto y medio de después también estuvo bien - Guillermo estaba queriendo explayarse sobre su gesto adusto.
- Mirá si hacía un gol Quilmes ahí - acota Krule de Diario del Grana.
- No todos los equipos hacen un gol cuando te dan un minuto de alargue, no todos los equipos - repite con su característica media sonrisa. - No sé, la verdad no puedo analizar, sinceramente, si estuvo mal el tiempo dado después del partido. Porque me parece que no fue un partido trabado, peleado o un partido discutido o que se haya parado. La verdad que no lo puedo decir, pero si él lo dio, estuvo bien.
- Siempre es ahora cuando pasa algo, en el minuto que uno cree que está demás.
- Sí, pero te reitero y te lo digo en serio: no es fácil hacer un gol en un minuto cuando te dan un minuto demás, o cuando te dan cinco minutos demás, tampoco es fácil. Pero bueno, él hoy dio seis minutos y habrá pensado que estaba bien.
- ¿Sentís que en algún momento les puede llegar a pasar factura? Acosta dijo "no creo". ¿Pero sentís que aquél recuerdo del partido con Arsenal les puede llegar a pasar factura?
- No... Ya está, ya pasó, es del torneo pasado.
Acá les dejo el video con los berretines que inauguran oficialmente el 2015.
Arribando al mes de febrero de 2015 Guillermo Barros Schelotto dirigió 125 veces oficialmente a Lanús con un porcentaje de efectividad del 55,73%. A poco más de dos años y medio de aquél día donde asumió, con el por entonces Presidente Nicolás Russo, podemos trazar un punto y aparte en el ciclo. Uno dentro de otro, como una especie de mamushka de etapas pertenecientes al mismo proyecto. No es un antojo arbitrario si no fundado en la conformación marcada de dos planteles que ya vieron emigrar a varios de sus jugadores insignia, por lo que el DT deberá reinventarse. En efecto, podría citar a Agustín Marchesín, Carlos Izquierdoz, Paolo Goltz, Matías Fritzler (de regreso), Matías Martínez, Pulpo González, Leandro Somoza, Diego Valeri, Silvio Romero (en dos oportunidades, una prestado al Stade Rennais de Francia y la última vendido a Jaguares de Chiapas, de México), Pereyra Díaz, Guido Pizarro e Ismael Blanco. Todos ellos fueron transferidos durante este proyecto en los diversos mercados de pases dadas las exitosas campañas que intento resumir párrafos abajo.
El Mellizo y su cuerpo técnico asumieron en el Torneo Inicial 2012 reemplazando a Gabriel Schürrer, ídolo de la casa pero de una calidad humana que, por momentos, hizo olvidar dicha condición. En aquél tiempo, el equipo tuvo un comienzo difícil pero terminó redondeando una muy buena competencia logrando quebrar un récord histórico: ganó siete partidos consecutivos entre la fecha 10º y la 16º, siendo, además, el equipo con menos goles en contra en el torneo (10). Bajo esta senda victoriosa disputaron la penúltima fecha con posibilidades de ganar el título y robárselo a Vélez, pero cayeron 1 a 0 frente al recién ascendido River en el Monumental y finalizaron el certamen en el cuarto puesto.
Iniciado el año 2013 Lanús nuevamente vuelve a competir peleando los primeros puestos. En el comienzo logró dos victorias por goleada: 4-0 de local frente a Colón y 3-0 visitando a Newell’s quien, a la postre, sería campeón. Retuvo la punta del torneo durante las primeras 10 fechas, pero comenzó a acumular empates y la perdió a manos de Newell's en la fecha 11º. A pesar de recuperarla parcialmente en la jornada siguiente, volvió a perderla en la fecha 13º. En la pelea por el título se encontraba, además, River, equipo que visitó al Granate en la anteúltima jornada. Lanús venció al conjunto millonario con una goleada histórica por 5-1 (similar al 5-0 que le propinó Boca en el pasado verano), pero restaba completar un partido frente a Estudiantes en La Plata. Dicho encuentro, correspondiente a la fecha 17º, había sido suspendido en el entretiempo por graves incidentes, donde un hincha de Lanús, Javier el Zurdo Jerez, falleció luego de recibir un impacto de bala de goma por parte de un policía, además de registrarse varios heridos. Lanús debía revertir un 0-2 en contra en los 45 minutos restantes para mantenerse con chances hasta la última fecha. El resultado no se modificó por lo que finalmente Newell's se consagró campeón plasmando un brillante juego producto de las ideas del Tata Martino, quien meses después fue contratado por el Barcelona. Culminando el torneo en el tercer puesto y redondeando una excelente campaña de 67 puntos en toda la temporada 2012/13, el equipo granate logró la clasificación a la Copa Sudamericana 2013.
En la segunda mitad del año el equipo de Guillermo Barros Schelotto, peleando torneo y Copa simultáneamente, se consagró subcampeón del Torneo Inicial 2013, detrás de San Lorenzo de Almagro.
Paralelamente al campeonato local recién aludido, Lanús logró su segunda conquista a nivel internacional en su historia al adjudicarse la Copa Sudamericana. Luego del empate 1-1 en el partido de ida en el Pacaembú, el Granate derrotó en La Fortaleza 2-0 (Ayala y Blanco) con claridad a Ponte Preta en la final continental consagrándose, de esta manera, campeón.
Lanús cerraba el año 2013 con una de las mejores campañas de su historia, logrando la clasificación directa a los octavos de final de la Copa Sudamericana 2014 y a la Copa Libertadores del mismo año. Además obtuvo el derecho a disputar la Recopa Sudamericana 2014 frente a Atlético Mineiro y la Suruga Bank frente al Kashiwa Reysol en Japón.
En 2014 Lanús realizó la mejor performance de su historia en la Copa Libertadores de América alcanzando los cuartos de final. Inicialmente, por el repechaje, derrotó al Caracas FC de Venezuela en partidos de ida y vuelta y accedió a la fase de grupos. Allí, luego de un mal arranque (cosechó solamente un punto en los primeros tres partidos), logró dos importantes triunfos como local ante Deportivo Cali de Colombia y Cerro Porteño de Paraguay. Al igualar el sexto y último encuentro como visitante frente a O'Higgins de Chile, clasificó a los octavos de final, ocupando la segunda plaza del grupo 3. En esta instancia eliminó a Santos Laguna de México, luego de derrotarlo en forma sucesiva por 2-1 en La Fortaleza y 2-0 en México. De esta manera se metió entre los ocho mejores equipos del continente. En cuartos de final enfrentó a un sorpresivo Bolívar (considerado hasta el momento como el mejor equipo boliviano de las últimas décadas), y quedó eliminado tras igualar 1-1 como local y perder 1-0 en La Paz.
En la Recopa Sudamericana el conjunto granate cayó en el partido de ida por 1-0 ante Mineiro. Si bien lo derrota 3-2 en el partido de vuelta disputado en Belo Horizonte (logrando su primer triunfo en Brasil en su historia), debió jugarse el alargue, dado que en una final no se considera la regla del gol de visitante. Allí el equipo brasileño convirtió dos goles, el primero con un blooper defensivo granate, y se adjudicó el título al ganar por un resultado global de 5-3.
El 6 de agosto de ese fatídico semestre Lanús también perdió insólitamente la Suruga Bank. Fue en Japón frente al Kashiwa Reysol, un equipo que se presentaba, en los papeles, netamente inferior, pero que lo derrotó por 2 a 1.
Luego, con un andar irregular en el torneo doméstico, nunca pudo afirmar su candidatura al título, mayormente ostentada por River. A la postre fue Racing Club quien ganó el Torneo de Transición 2014; el conjunto millonario se volcó a la Copa Sudamericana a fin de no volver a pasar vergüenza con Boca en el cruce de semifinales y dejó pasar varios puntos que la Academia supo aprovechar, no así Lanús.
En este último mercado de pases del verano 2015, si bien llegaron refuerzos de calidad como Monetti y el regreso de Leto, también se han ido puntales como Marchesín, el Pulpo González, Somoza y Silvio Romero. Guillermo tiene el desafío de amalgamar y conformar nuevamente un equipo competitivo con la impronta ganadora de los últimos tiempos y afianzar, entre otras cosas, una defensa que ha sufrido salir a jugar a 30 metros de su arco. Deberá resolver qué lugar ocupa Santiago Silva en la delantera, más aún con la partida de Romero, cuántas oportunidades más tendrá Melano, que nunca termina de explotar, y velar por la salud física de Lautaro Acosta, quien le aporta un plus. Pero fundamentalmente el Mellizo ha de estar preguntándose cómo parar su mediocampo en cuanto a nombres y estructura, ahí está el quid de la cuestión. Si intentar transiciones rápidas con no más de 4 pases, lo cual revistió grandes complicaciones el pasado semestre, o buscar elaboración de juego.
Pep Guardiola dice en ese sentido que “a base de dar 15 pases con velocidad, con intención y con un sentido concreto (…) te ordenas, el rival te persigue por todas partes buscando quitarte el balón y, sin darse cuenta, se han desorganizado por completo. Si pierdes el balón, si te lo quitan en un momento dado, el jugador que lo consiga probablemente estará solo y rodeado de tus jugadores, que lo recuperarán con facilidad o, como mínimo, impedirán que el equipo rival pueda construir una transición rápida. Esos quince pases previos son los que imposibilitan la transición del contrario”. En este concepto pueden desnudarse las falencias en el retroceso que ha tenido Lanús en el último campeonato de 2014 al desesperarse intentando llegar al área rival con 3 pases, dejando a todo el equipo mal parado ante el error.
Trazando esta línea imaginaria, de la que hablé al principio, hasta el inicio del polémico torneo largo de 2015, puedo afirmar que el paso del Mellizo por Lanús ha sido brillante. Sin dudas quedará en la historia como uno de los técnicos que forjó aún más el espíritu ganador de la institución. Este ciclo quizás sea, a los 100 años del Club, el más floreciente y próspero en su historia. Claro está que a partir de allí el desafío es aún más grande y superador. En él y su cuerpo técnico está seguir aprendiendo y creciendo para coronar este proyecto con más éxitos.
Éste es el camino, desarrollando una visión integral de management e incorporando refuerzos a la medida de las exigencias, como hace años viene haciendo la institución. Con una marcada responsabilidad dirigencial en ese sentido, como así también dándole una gran relevancia a la formación de juveniles y posterior promoción al primer equipo. Así es como se logra un club sustentable financiera, económica y deportivamente.
Sobre todos estos temas abordados a vuelo de pájaro aquí, Guillermo Barros Schelotto dialogó en una tarde de sol con Fernando Babor en el programa Lanús 2000. "Lanús por encima de todo" terminó diciendo el Mellizo. Ése es uno de los secretos. Acá te lo mostramos.
El partido número 120 de Guillermo Barros Schelotto como Director Técnico de Lanús fue recibiendo al Arsenal de Martín Palermo, ya que el encuentro contra Tigre del fin de semana anterior por la fecha 14º del Torneo de Transición 2014 no pudo completarse por la lluvia imperante en todo Buenos Aires, teniéndose que jugar los restantes cuarenta y cinco minutos el 12/11/2014.
Con un inicio a pedir del Mellizo, los jugadores del Grana se llevaban por delante a los del Viaducto a puro ímpetu, y antes de tocar los diez minutos del primer tiempo el local ya ganaba 1-0 ante una importante desatención defensiva de la visita.
Nunca más en todo el partido Lanús volvió a tener fútbol. Antes de la media hora de juego el equipo del Titán lo había dado vuelta 1-2 con importantes pinceladas de uno de los mejores lanzadores del fútbol argentino junto a Víctor Ayala como Brahian Aleman. El juego del campeón sudamericano fue defectuoso en sus tres líneas, fundamentalmente desde el medio hacia adelante, intentando hacer una transición de defensa a ataque en no más de 4 pases.
Es realmente imposible lograr una ofensiva saludable cuando es recomendable entregar no menos de 10 pases criteriosos para, de esta forma, organizar y agrupar al equipo no sólo con el propósito de lastimar al rival con solidez y sorprender generando superioridad en el centro del campo o explotar los extremos, si no también para desordenar al rival que está persiguiéndote por todo el terreno y, en caso de perder el balón, encontrar a quien lo recuperó sin compañeros cerca.
El Grana nunca logró salirse de esta tónica ni asociarse, sumado al mal funcionamiento de Romero en el extremo derecho y Silva por dentro, sin pesar en el área. El partido se extinguía con el corazón del Mellizo desangrándose, dado que una derrota los dejaba a 4 puntos de River, teniendo que jugar éste último su partido frente a Vélez con la posibilidad de lograr una ventaja de 7 puntos faltando 5 fechas para culminar el campeonato (Los de Núñez debían su partido de la fecha 14º frente a Estudiantes por la misma causa que se suspendió Tigre - Lanús). Knock out técnico.
Dicen que lo último que se pierde es la esperanza, y Merlos adicionó 5 minutos de tiempo a recuperar al final de los 90 reglamentarios. Martín Palermo comenzó a exasperarse, pero no tanto como cuando a los 4 minutos y 48 segundos un córner tenía como destino su área convirtiéndose en el empate. El ex goleador se sacó de sus casillas y entre protestas e improperios que duraron un par de minutos se fue expulsado.
El partido se iba, era empate agónico. Pero no. ¡El Juez adicionó un minuto más! La última parecía ser de Arsenal que por poco se transforma en la agónica victoria, pero la réplica le quedó a los del Mellizo. Pasados los 9 minutos de tiempo recuperado una indescriptible pelota que rebotó como un flipper en todos lados, inclusive en las dos manos de Romero que el árbitro no pudo ver estando a un metro, Lautaro Acosta se encargó de mandarla a guardar.
Como en aquél segundo gol a River en el 2003 en La Bombonera, o más aún, Guillermo Barros Schelotto se volvió loco. Como nunca el fútbol le corrió por las venas y estalló en festejo, porque no sólo significaba ganar milagrosa y hasta injustamente, si no que lo dejaba vivo en el campeonato, River no podía estirar la ventaja y, por el contrario, nuevamente le metía presión quedando 1 una unidad con su partido por jugar a la noche. Saltos, puños al aire, gritos, abrazos con el Presidente Marón y quien se le cruce. Locura. Berretines.
El insólito partido finalizó, como era de esperar, en escándalo y con el árbitro Merlos a punto de ser amasijado por toda la delegación visitante. O éso parece, porque de la que se armó, nunca existió el pitazo final. Palermo, con el corazón desangrado y una derrota impensada en el dia de su cumpleaños número 41, se empeñaba en gritarle "basta" a sus jugadores para no continuar desmadrando aún más la situación.
El Mellizo se fue en silencio, le había ganado a su amigo. No habló cuando terminó el partido y lo buscó un periodista ni al final de la manga donde también lo hizo otro. Suspendió la conferencia. "No lo quiero matar a Martín", se habría justificado en la intimidad.
¡Por favor no te pierdas este video con el loquísimo festejo del Siete Bravo!.
Una nueva edición de berretines, marca registrada del Mellizo, tuvo lugar en el Gigante de Arroyito. Una vez finalizado el encuentro que ganó Lanús 2-1 frente a Rosario Central, depositándolo de esta manera a dos unidades del puntero River, Cinquetti se acercó a decirle algo a Guillermo que, parece, mucho no le gustó.
Quizás por viejas rencillas del 2007 cuando se despidió de Boca y el profe era parte del cuerpo técnico de Russo, por su estirpre pincharrata, o simplemente para marcarle su disgustó, así le contestó el Siete Bravo:
Si alguna evidencia faltaba para saber cuán enérgico es Guillermo Barros Schelotto al borde de la línea de cal, la tenemos en este video. Sobre todo si de clásicos se trata y tan picantes como el que vivió durante 10 años.
En esta oportunidad lo veremos dirigiendo a Lanús en el año 2013 y recibiendo en el reducto granate al equipo de, por ese entonces, Ramón Díaz: River Plate. Me relevo de mayores comentarios ante semejante obra de arte con sus berretines. Vean cómo se pone este muchacho y cómo actúan los Mellizos, por favor se los pido. Lo que habrán sido éstos dos de chicos...
Ya se veía a un Guillermo enchufado, como pocas veces, durante la semana previa al clásico del sur. Y es que era el primero de su nueva faceta como entrenador. Tanto es así que ni bien finalizó el triunfo frente a Racing la fecha anterior ya decía "se viene Banfield, esperé dos años para este partido. Quiero ganar, es nuestro clásico", y en la conferencia de prensa anterior al choque, el Mellizo también marcaba el camino y soltó palabras como: "Nuestro objetivo es ganar el Clásico. Las energías tienen que estar ahí, después veremos para qué estamos. Tenemos que dejar la vida para ganarle a Banfield. No importa sólo el resultado, sino también jugar bien. Pero ganar el domingo es importantísimo".
El partido, bajo una persistente lluvia, fue tal cual se esperaba con dos técnicos que buscan como premisa jugar con la pelota contra el piso, de ida y vuelta pensando en el arco contrario. La diferencia estuvo en que el Siete Bravo cambió de esquema y optó por un 4-4-2 sumando presencia en el mediocampo, sector del campo de juego que logró conquistar con aplomadas actuaciones de Somoza y el Pulpo González. Araujo supo superar las falencias que le provocaban las corridas de Bertolo a sus espaldas, siendo de esta manera uno de los puntos más altos de Lanús, y no fue la figura del partido por el talento, ganas e intensidad de Lautaro Acosta, quien se retiró ovacionado en un confuso episodio donde fue reemplazado por Santiago Silva.
A 17 años del debut de Guillermo en la Primera de Boca, club donde se cansó de ganarle al rival de Núñez, y con Matías Almeyda en el banco de Banfield, el Grana se quedó con el triunfo por 1-0 en La Fortaleza por el gol cuasi fortuito de Silvio Romero, después de dos años de ausencias del Taladro en Primera división,
Pero debemos retomar aquella situación que se dio en el cambio del Tanque por la figura del partido. Inicialmente se pensaba que en el cambio iba a entrar Júnior Benítez, pero al instante el Mellizo se arrepintió y lo llamó al goleador para que haga su ingreso. Sorpresivamente Guillermo Barros Schelotto fue expulsado y él mismo, como nosotros, no entendimos por qué. Un nuevo episodio de berretines, esta vez versión clásica.
Terminado el partido, más relajado, el DT explica por qué pudo haber sido.
El calendario marcaba que Lanús debía recibir a Olimpo de Bahía Blanca por la 5º fecha del Torneo de Transición 2014 y ganar para empezar a prenderse en la discusión por el campeonato que lidera River. Aunque es muy prematuro para candidatear equipos, el Granate necesitaba ganar más por verlo plasmado en el juego que en el resultado, puesto que allí es donde más radican las dudas.
"Al rincón!" parecieran haberle dicho
El conjunto de Guillermo Barros Schelotto se fue al entretiempo ganando 1-0 pero no pudo sostenerlo a lo largo de la segunda mitad. Los visitantes lograron el empate evidenciando un Lanús con falencias defensivas tras las partidas de sus centrales campeones sudamericanos al fútbol mexicano y con inconvenientes para generar juego. "Fue un resultado justo" manifestó el DT granate, pese a su disconformidad también expresada con el juego desarrollado.
A la vuelta del descanso de los primeros cuarenta y cinco minutos el Mellizo nos regaló un berretín premium. El árbitro Ariel Penel decidió expulsarlo por regresar siete segundos pasados los quince minutos reglamentarios y Guillermo se excusó manifestando que "estaba esperando que salga de la manga el 7 de Olimpo". ¿Estabas laburando y no pudiste verlo? ¿Lo viste y querés revivirlo? Acá te mostramos la reacción del Siete Bravo.
Última fecha del Torneo Final 2014 y Lanús jugándose la posibilidad de acceder a la próxima edición de la Copa Libertadores del año 2015 frente a Newell's en La Fortaleza.
El partido, por momentos bajo una lluvia torrencial, se hizo muy disputado y con varias jugadas discutidas. Como ya nos tiene acostumbrados, Guillermo no es muy afín a los árbitros, y el encuentro frente a la Lepra no iba a ser la excepción. Claro que su hermano Gustavo también se parece a él en ese aspecto y redondeó una nueva expulsión, la segunda consecutiva, ya que el domingo previo había sufrido la misma sanción frente a Boca, en La Bombonera, con el recordado grito de cagón a la pasada al cuarto árbitro mientras se retiraba.
Guillermo en plenos berretines al árbitro.
Luego de varias protestas, atajadas heroicas del Patón Guzmán e ir en ventaja los anfitriones con un golazo desde 30 metros de Victor Ayala, el resultado final terminó siendo 1-1 con un gol de Alexis Castro desde la puerta del área grande al primer palo de Agustín Marchesín. Como consecuencia, Lanús se quedó afuera de la máxima aventura copera continental.
Terminado el encuentro, los jugadores salen del campo de juego por la manga donde allí se encontraba quien suscribe, y pudimos captar un berretin para nosotros solos, de regalo: Preparados con la cámara de fotos lista para ser disparada a sabiendas de que estaba por aparecer el Mellizo, escuchamos gritos. "Pero ese es Guille!", pienso. De frente a los que nos encontrábamos tras bambalinas vienen Rapallini, juez del cotejo, y Guillermo Barros Schelotto. "No tenés huevos, te faltan huevos. Yo jugué igual en Boca y en Gimnasia. Vos no dirigís igual. Tenía que entrar San Lorenzo", espetó Guillermo, evidentemente muy caliente con su desempeño, haciendo alusión a un muñequeo, a su entender, del increpado para que el cuervo clasifique a la Copa Libertadores. La discusión se cerró con un portazo del árbitro.
Como si ésto fuera poco, el siete bravo sale del vestuario después de unos minutos para ir a la sala de conferencias donde podíamos suponer se había relajado un poco. Pero no. Camina a paso firme, con los ojos encendidos de bronca, me mira como diciendo ¿y vos quién sos? y zarandeando la cabeza refunfuña "es hincha de Estudiantes". La calentura aún no se disipaba si no que iba en aumento.
El zorro pierde el pelo pero no las mañanas, y fiel a esta máxima, Guillermo entra a la conferencia visualmente muy tranquilo en consonancia con sus declaraciones. Un experto.
No hay nada que reprocharse. Ayer 15/05/2014 se fue la última esperanza del sueño Copero 2014. Lanús dejó todo en cancha, y más. La piel, el corazón y esas cosas que hay que poner, también. Tuvo demasiada hombría para pelear el título hasta la 18º fecha del Torneo Final simultáneamente con la Copa Libertadores, yendo a La Paz a enfrentar a Bolivar por los cuartos de final.
Guillermo trabajando inclusive en el avión hacia Bolivia.
Desde un principio se sabía que iba a ser una epopeya obtener una victoria. No es joda jugar a 3650 metros sobre el nivel del mar, por algo Guillermo dispuso que el plantel llegue desde Santa Cruz de la Sierra a La Paz sobre la hora del partido, para no sentir tanto el impacto. De hecho, para hacernos una idea de lo complejo que es llevarse los 3 puntos de estadios como el Hernando Siles, el último que lo hizo fue el equipo que lo vio al Mellizo levantar cantidades de trofeos, Boca Juniors, pero allá a lo lejos, el 22/02/1970 ganándole por 3-2 al mismísimo Bolívar.
Es cierto que la expulsión irresponsable de un gran jugador como Izquierdoz tornó aún más milagrosa la posibilidad de clasificarse a la semifinal de la Copa y enfrentar a San Lorenzo. Pero, insisto, así y todo hubiera sido dificilísimo, costaba mucho hasta encontrar pase en un compañero, tener cohesión en el ataque, poder pensar futbolísticamente qué hacer. Literalmente se caía en "vamos a hacer lo que podamos, a la carga barracas". En efecto, cada pelota parada fue la esperanza de romper el cero en el marcador.
El partido se hizo cuesta arriba en todo momento. La diferencia física respecto del local era muy notoria desde el inicio y hasta se dejaban ver ciertas discordancias para tocar el balón o incluso controlarlo, parecía que tenía un sapo adentro. Había que medir los esfuerzos constantemente y Bolivar, a sabiendas de ello, utilizaba todo el ancho de la cancha para abrir una defensa con limitaciones producto de la altura.
Guillermo también dejó todo hasta el final.
Hubo momentos donde el Grana pudo llegar con claridad y descontar, pero ya está, no hay que buscarle mayor explicación. Se vieron jugadores como el Marciano Ortiz salir totalmente agotado, Somoza no abandonar el campo de juego hasta un pique inconmensurable para ir a buscar a dos rivales en el que fundió bielas, Marchesin siendo una fiera con atajadas descomunales, y el Capitán Goltz... un fiel guerrero, dejó la vida en cada cruce mano a mano, terminó el partido en cancha casi sin poder siquiera caminar. Él fue la imagen de Lanús.
Así se juega la Copa, señores, y los grandes mueren de pie. Guillermo Barros Schelotto terminó el partido con 4 delanteros en cancha, y en La Paz, todos dieron el plus necesario para dejar la bandera granate más alta que nunca. Siéntanse orgullosos. Desde el barrio, el mundo respeta a Lanús. Que el resultado no opaque lo mucho que hizo este club: historia. Dejaron la piel. Mírense el pecho. Al escudo de Lanús lo respeta toda América.
El domingo es el turno de recibir a Newell's por la ultima fecha del Torneo Final 2014. Y no sólo el hincha debe ir a alentar, si no a agradecer al cuerpo técnico, jugadores y dirigentes por este presente. Por cierto, ese mismo día se cumplen 100 partidos de Guillermo Barros Schelotto al frente de la dirección técnica del Club Atlético Lanús.
No podemos terminar esta reflexión sin antes dejarles un berretín de Guillermo: "Cuarto, cuarto, ¿las pelotas dónde están? ¡¡Daaale, para qué estás!!".
Lo prometido es deuda, y el Mellizo canceló el pagaré. "La prioridad la tiene Lanús" había dicho respecto de la finalización de su contrato, y cumplió, pese al acecho de varios clubes . El viernes 07/03/14 en Conferencia de Prensa, ante la curiosidad de un periodista, Guillermo confirmó lo que ya se venía hablando y también desarrollado él mismo en un programa televisivo el día anterior: "(La renovación del contrato) la tenemos arreglada de palabra con la dirigencia desde principios de esta semana, no recuerdo bien el día, pero está arreglado. Más allá de que no está firmado o no está escrito en un papel, ya está de palabra, tanto la mía como la del presidente, y no hace falta más". Se presume que el próximo día lunes harán el anuncio oficial, pero no será más que un formalismo, tal como dijo el mismísimo DT, revalorizando nuevamente una de sus principales características: la palabra.
Guillermo confirma que se queda hasta diciembre de 2015.
De esta forma se echan por tierra los rumores que circulaban respecto de una posible incorporación a la Selección de Paraguay y algunos equipos de Estados Unidos que, tras la gran imagen cosechada en Columbus Crew, piensan en contar con sus servicios en repetidas ocasiones. En este sentido, no nos olvidamos del gran pretendiente que lo conserva como uno de los ídolos más importantes que vio su historia: Boca Juniors. Mientras en el club de la ribera vuelan golpes de puño entre las eternas e interminables facciones del vestuario, la dirección técnica a cargo de Carlos Bianchi se sostiene a fuerza de su propia espalda y clamor popular, y un Riquelme incapaz de dar un paso al costado dignamente cuidando, de esta manera, al club del que es hincha, Guillermo decide borrar de un plumazo las llamas de su nombre ante cada desconcierto Xeneize, donde sueñan con tenerlo en el banco de suplentes. El Mellizo firmará un nuevo contrato con efectos a partir de junio, donde opera el vencimiento del actual, y tendrá validez hasta diciembre de 2015, fin del mandato del presidente granate, Alejandro Marón.
Se habla de alguna cláusula de salida bajo secreto de sumario. Me tomo el atrevimiento, por conocer las conductas del Mellizo a lo largo de tantos años, de asegurar que no existe tal condición respecto de Boca, por lo que Angelici, su presidente, deberá pensar en otro candidato ante futuras convulsiones. Sí es probable que haya referida a equipos europeos de determinada envergadura.
El Cuerpo Técnico de los mellizos rubrica un nuevo vínculo en el que seguramente, a la hora de reflexionarlo, tuvieron en mente los próximos desafíos que redundan en una palabra que los identifica mucho: ganar. Lanús disputará en 2014 la Copa Libertadores ya iniciada, luego del Mundial la Recopa Sudamericana ante el Atlético Mineiro del gran Ronaldinho, vislumbrando la revancha de la Copa Conmebol de 1997 a manos del mismo rival, y posteriormente será el turno de visitar Japón por la Suruga Bank para definir el título ante el Kashiwa Reysol, campeón vigente de la Copa Japonesa League, tras vencer en la final 1-0 al Urawa Reds.
Empieza a tener visos de realidad aquéllo que alguna vez manifestó Guille: "Quiero ser el Ferguson de Lanús". Transcurrió más de un año y medio desde aquélla presentación tanto como DT de Lanús como en su debut personal en el cargo. Ha obtenido respuestas a sus preguntas retóricas y, si bien tenía las ideas claras desde aquél 10/07/2012 sentado junto a Nicolás Russo post primera práctica, hoy las pudo llevar adelante, pelear todo campeonato en el que participó, ganando una Copa Sudamericana y el cariño de los hinchas granates. Así fue ése, su primer día:
Es un arte muy difícil cuando domina el temor, completa la frase de La Renga. Pero no, si hay algo que este personaje no tiene es éso. Él fue quien creyó, el único, que este plantel podía dar una vuelta olímpica, y no sólo desde las certezas futbolísticas que estos jugadores le imprimen a su desempeño ni por la solidaridad entre unos y otros para cuando les toca ser reemplazados; se cumple al pie de la letra esa máxima de que juega quien está mejor, y el que entra verdaderamente lo demuestra. Decía que Guillermo tuvo esa convicción por su naturaleza, lisa y llanamente así. Siempre quiere ganar, él es ganar, "salir a ganar siempre, uno puede jugar con 3 delanteros o con 2, pero el espíritu tiene que ser salir a ganar", dijo la gloriosa noche del miércoles once de diciembre de dos mil trece.
Es así, con esta mentalidad que lo caracteriza desde sus inicios en For Ever, que su Lanús se consagró campeón de la Copa Sudamericana 2013, de local, ante Ponte Preta y con un estadio colmado de ilusiones granates, habiendo empatado la semana anterior 1-1 en Brasil, por el primer chico de la final. El de vuelta lo ganó 2-0 con goles de Ayala e Ismael Blanco, en un trámite donde los visitantes no patearon al arco y el equipo de los Mellizos, como así coreó la hinchada, fue un justo campeón, siendo superiores en todo el terreno de juego, por calidad y ganas de entrar en la historia, dándoles el tercer título al club, y el segundo internacional, después de la Copa Conmebol 1996 y el Apertura 2007.
Éste fue el camino a la gloria:
PRIMERA FASE
Racing (V)/ 2-1/ L. Melano, S. Romero
Racing (L)/ 2-0/ C. Izquierdoz (2)
SEGUNDA FASE
Universidad de Chile (L)/ 4-0/ S. Silva, L. Melano (2) L. Acosta
Universidad de Chile (V)/ 0-1/
CUARTOS DE FINAL
River Plate (L)/ 0-0/
River Plate (V)/ 3-1/ D. González, S. Silva, V. Ayala
SEMIFINALES
Libertad (V) 2-1 /S. Silva, P. Goltz (p)
Libertad (L) 2-1 /D. González, P. Goltz (p)
FINALES
Ponte Preta (V) 1-1/ P. Goltz
Ponte Preta (L)/ 2-0/ V. Ayala, I. Blanco
Total: 10 partidos: 7 ganados, 2 empatados y uno perdido. Marcó 18 goles y le hicieron 6. Los goleadores fueron Paolo Goltz, Lucas Melano y Santiago Silva, con 3 cada uno. Luego los escoltaron Víctor Ayala, Diego González y Carlos Izquierdoz con 2; Lautaro Acosta, Ismael Blanco y Silvio Romero con 1.
Al término del partido al DT se lo vio emocionado con su primer título como entrenador, ovacionado, y habló para la gente, todavía sin terminar de festejar y ya pensando en ganar nuevamente... "Es un triunfo para toda la vida", había dicho en otro micrófono, y acá, en este video le agradeció al público "Les agradezco a toda la gente cómo me han recibido. No era de la casa pero desde el primer día me han tratado como si hubiera jugado acá".
Llegó la fecha número 18 del Torneo Inicial, y con ella el segundo enfrentamiento del Mellizo frente a Boca como DT, en su actual experiencia en Lanús, y por primera vez enfrentando a Carlos Bianchi, ya que en la anterior oportunidad el Virrey cumplía su fecha de suspensión. En esta ocasión en La Fortaleza del Granate.
Partido caliente si lo fue, teniendo en cuenta la previa, y más allá del partido en sí mismo, en el que ambos se jugaban llegar a la última fecha del campeonato con chances de coronarse campeón.
Guillermo y Bianchi un día se enfrentaron.
Ocurre que el Mellizo ya había demostrado su descontento en declaraciones posteriores a la clasificación de su conjunto a la final de la Copa Sudamericana, haciendo referencia a lo apretada que les queda la agenda: "La verdad es que nos sorprendió el cambio porque nuestro partido con Boca estaba establecido para las 9 de la noche. Estamos casi en verano y la temperatura va a influir en el rendimiento de los jugadores. A la vez, tampoco entendemos por qué se atrasó media hora el partido de San Lorenzo con Estudiantes, supuestamente por un tema de seguridad. Para ser campeón hay que ganarle a todos. Pero así no". Por otra parte, el visiblemente molesto Guillermo Barros Schelotto había agregado "Nosotros el lunes y el martes trabajamos pensando que el domingo jugábamos a las 9 de la noche, y ayer nos cambiaron el horario. Después jugaremos con Newell´s en el medio de las dos finales. Y no hay motivo para atrasar un partido media hora. Me gustaría una explicación. Veremos como llega el equipo al domingo, porque hay cansancio y aparecen las lesiones. Asumimos el riesgo, pero con seriedad. No se puede cambiar el horario para beneficiar a un tercero". Por último, aquél día sentenció "¿Por qué atrasan el partido de San Lorenzo? Si hubiera un motivo válido, me lo aclaran y listo. Pero no lo hay. ¿Por qué no jugamos a la noche nosotros? Hubo alguien que no fue ni la AFA ni los organismos de seguridad que pidió que nos cambien el horario de nuestro partido. Me reservo la fuente, pero es todo muy poco serio".
Con esta previa, Boca Juniors se presentaba en la cancha de Lanús, con la obligación de ganar para llegar a 30 puntos y mantenerse con chances en la última fecha, y los del sur, con 29 puntos, y con el entretiempo del partido de San Lorenzo empatado en cero. Ganando, igualaban a los de Boedo. En este marco, Guillermo puso en cancha a un equipo mezclado de suplentes y juveniles, previendo el duelo del próximo miércoles por la ida de la final de la Copa Sudamericana, en Brasil.
Finalmente el partido culminó 2-2 en un encuentro donde hubo dos expulsados en el local y su hermano, Gustavo, corrió la misma suerte. Todo se definirá en la última fecha, con su equipo a dos unidades del puntero San Lorenzo, visitando a otro de los candidatos: Newell's Old Boys. Por el otro lado, San Lorenzo se enfrentará a Vélez Sársfield, el otro pretendiente al título, también con 30 puntos.
Al término, y en declaraciones efusivas, Guillermo se despachó con sus berretines como nunca, fuera de la cancha, contra el árbitro Diego Ceballos, quien lo había expulsado a él dos veces en cinco partidos: "Nos ponen los días que quieren, nos ponen el árbitro que quieren, tenemos que cambiar porque tenemos que jugar la Copa también, ahora nos ajustamos al reglamento y pedimos jugar el otro domingo, pedimos no jugar la próxima fecha. Pero así no se puede jugar, nos ponen dos días y medio después del partido, nos ponen este árbitro, nos predispone mal, que se vaya y no dirija más a Lanús, nos predispone mal, a todos, a los jugadores, a los técnicos, a los dirigentes, al hincha, a todos".
Confirmando que iban a pedir la reprogramación de la fecha, acogiéndose al reglamento, Guillermo Barros Schelotto se retiró del Estadio con el conocidísimo "Guilleeeeermo, Guilleeeeermo" de la parcialidad granate.
Acá el video de la última furia de la bestia rock:
La conferencia de prensa transcurría sin sobresaltos, convencional, algo dolorosa después de una victoria cómoda que se transformó en sufrido 2-2, tras un subcampeonato que derivó en tercer puesto. Guillermo Barros Schelotto estaba en plena ronda, con varias cámaras y micrófonos alrededor, a la salida de la nave, tal como se conoce a la zona de vestuarios en el Nuevo Gasómetro.
“No tenemos nada que envidiarle a nadie. Newell’s fue un justo campeón y la diferencia con ellos fue chica. De hecho, en Rosario le ganamos 3-0. Lo mismo sucedió con San Lorenzo, donde salvo entre su primer y segundo gol, dominamos. Nos perdimos cuatro goles debajo del arco… Pero nos queda esa sensación de que podemos…”, decía el Melli cuando, a metros de la reja que lo separaba con el periodismo, oyó una daga de un hincha de San Lorenzo. “Dejá de mentir, dejá de mentir Guillermo…”. ¡Para qué!
El técnico de Lanús paró todo. “Andá y llévatelo por favor…”, le pidió a un policía que lo detenga y el policía, sin muchas ganas que digamos, pegó toda la vuelta y lo intentó de buen modo y con cero eficacia. Al rato, después de haberse desplazado unos metros hacia la puerta, el hincha regresó. Guillermo notó el retorno y se resignó. “Es increíble. Acá no pueden venir los hinchas de Lanús pero después aparece cualquiera”, se quejó.
En marzo de 2013 el Mellizo fue entrevistado por Fernando Niembro en el programa La Última Palabra, donde repasó toda su historia futbolística y sus inicios como DT en Lanús. A continuación los conceptos sobre su visión, ideas tácticas y técnicas, formación de juveniles, los DT que más le enseñaron, Martín Palermo, Estados Unidos, fútbol argentino, su último penal convertido, duelo copero contra River en el 2004, Bielsa y la Selección, y demás berretines y picardías de Guillermo Barros Schelotto.
"La tranquilidad muchas veces no depende de uno sólo si no del club, de la dirigencia, del plantel que te toca dirigir. Éso quizás es lo más difícil de conseguir. El tiempo y el trabajo, uno se puede organizar".
"Tenés que tener una buena pretemporada y después seguir en la parte física durante la semana. Entrenar, tenes que entrenar. Después vos elegís la forma: con pelota, sin pelota, hacerlo una vez por semana, hacerlo dos, pero el fútbol de hoy, como está, es inevitable tener que estar al límite de lo físico y lo futbolístico".
"La verdad en el fútbol no la tiene nadie, y como es dinámico hoy se juega sin punteros, pero aparece un equipo con punteros como el Barcelona y es el mejor equipo del mundo".
"El Bilbao o el Borussia Dortmund tienen siempre uno afuera y un puntero y van en busca del mano a mano, o el Bayern Münich".
"Yo creo que ha cambiado la forma del puntero. Antes quizás esperaba y ahora lo involucran más en el juego. Pero enseguida que agarra la pelota se tiene que abrir. Lo ves jugar al Bayern Münich y lo ves al francés, Ribéry, está siempre abierto, es muy difícil encontrarlo en el medio, y Robben arranca por allá (señala el otro extremo de la cancha)".
"La referencia (en el área) pero no en busca del nueve que solamente se limite a cabecear una pelota, si no que también pueda jugar".
"La idea es jugar siempre con tres adelante para poder presionar. No que pasen alguna de las líneas sin presión, porque a medida que una línea presiona, a la segunda línea ya le va a llegar debilitado el jugador, obligado, no va a llegar con la pelota dominada como hubiera querido el jugador enfrentar esa línea".
"La técnica se perfecciona a través del toque, del entrenamiento. Griguol hacía mucho hincapié en los toques, incluso si hubiera permitido el medio toque, jugaríamos a medio toque. Hacía todos trabajos de uno o dos toques. Después estaba Carlos Bianchi que era a tres toques máximo.
El Indio Solari trabajaba mucho en lo táctico y después trabajaba en la técnica pero era muy personal".
"Lo que no aprendés en inferiores, no lo aprendés en Primera. Si lo aprendés en Primera, es tarde. En Primera el técnico ya necesita resultados, y no puede a veces esperar tanto a los jugadores de inferiores".
"Obviamente uno va copiando cosas de todos los entrenadores, pero quizás con los que estuviste más tiempo te quedan más cosas. Los técnicos con los que más estuve fueron Griguol en Gimnasia, Bianchi en Boca, de Gregorio Pérez la organización y el hecho de haberme hecho debutar me hace tener muy presente todo lo que viene a aquélla época. Creo que de éstos tres técnicos es de donde uno más pudo haber copiados cosas".
"Hablando con Mario Griguol él nos dice que el Viejo, cuando llegó a Gimnasia, le preguntó él '¿y ahora qué vamos a hacer, Carlos?', y ahora vamos a jugar mejor, me dice. Todos los que jugamos en Gimnasia en aquélla época coincidimos en que nos hizo pensar, nos abrió la cabeza, para ver cómo jugábamos al fútbol".
"Hablo con los más chicos y les digo que primero terminen el colegio. Todo lo que puedan desarrollar les va a dar una oportunidad de vivir mejor, de tener una vida mucho más completa".
"Creo que con Palermo nos complementábamos muy bien. Nos juntaron a dos jugadores que éramos totalmente diferente como jugábamos pero que era el complemento ideal del otro".
"Muchas veces me han dicho 'cómo hacés para ponerla ahí'. No era que tenía un lugar, yo sabía que era por ahí. Yo sabía que la pelota tenía que ir ahí, en esa zona ganaba él porque de arriba te mataba. Él siempre iba al segundo palo".
"El Bambino hizo mucho, no en la cancha, nos compró a los dos, nos puso en la pieza para que vayamos... (gesticula en el sentido de ir conociéndose)".
"Para mí el Bambino no sabía nada (sobre toda la historia de competencias y peleas de chicos, tanto en las respectivas escuelas como en inferiores), porque nunca lo dijo, es más, nosotros nos sorprendimos que estábamos juntos en la habitación. Es más, hay una foto en un clásico previo, nosotros jugamos en el '97 para mayo/junio/julio, el clásico en La Plata y los dos éramos los capitanes. Nos damos la mano y los dos miramos para atrás, y al mes estábamos los dos en Boca".
"El día anterior que teníamos que entrenar en Empleados de Comercio íbamos por la Autopista La Plata - Buenos Aires y él ve que, como yo iba con Gustavo adelante, hace el gesto como que nos seguía porque no sabía llegar, y llegamos los dos. El entrenamiento era a las diez y llegamos ocho y media. Estuvimos cuarenta y cinco minutos sin hablar en el vestuario. No teníamos relación".
"Yo siempre había jugado de enganche en inferiores, era más de asistir, pero hacía muchos goles me acuerdo, más que cuando jugaba por afuera. Me gustó cuando Russo me dió la chance de jugar como enganche, pero no llegué a jugar, salvo en el verano, porque después arregla Riquelme antes de la primera fecha con Banfield y él arma un doble cinco. Después en Estados Unidos fui el enganche".
"En Estados Unidos tuve un plantel muy jóven y bueno técnicamente. El entrenador me puso ahí porque sabía mi edad y mi forma de jugar, que tenía que jugar de enganche y que sabía que podía organizar el ataque".
"De a poco el fútbol cambió y faltan los gambeteadores".
"Los técnicos mismos, en inferiores, buscan al nuevo Messi. Vienen veinte a prueba, 'a ver dónde está el Messi' (emula a los DT's). Y me olvidé de buscar el cuatro, el ocho, el tres, el seis. Messi hay uno solo y nos damos cuenta todos, y cualquiera se da cuenta que va a ser como Messi si lo ve jugar. Lo difícil está ahí, en encontrar el cuatro, el ocho, el seis, el que vos sabés que, si lo potencio, va a mejorar, si lo entreno, va a mejorar".
"En el fútbol argentino está muy comprimido el partido, es muy difícil ver un gol lindo, porque hay tanta necesidad de resultado y nos conocemos tanto y hay tanto estudio que sabés perfectamente cómo juegan todos, si uno sabe hasta los suplentes cómo van a jugar".
"Tiré muy pocos penales a colocar. Igual aprendí de grande, porque el mejor penal que pateé fue el último, contra Boca en el Bosque. Si perdíamos, descendíamos. Va a haber un penal, porque era la situación más incómoda que a mí me va a tocar vivir. Un penal contra Boca, que si lo erraba, qué iba a decir la gente de Gimnasia, y si lo hacía, se enojaba la gente de Boca, y ya había pateado dos penales para Boca contra Gimnasia, y los había errado los dos. Y fue el que mejor pateé. Me acuerdo que dije 'yo lo voy a tirar ahí, si es gol, es gol y si lo erro, lo erro'".
"Fue incómodo, por lo que iban a opinar. Yo lo quería hacer el gol, ¿cómo no voy a querer hacerlo? Como cuando aquélla vez pateé los penales jugando para Boca en contra de Gimnasia, es una responsabilidad y uno es profesional, pero era muy incómodo. Incluso cuando hago el gol yo salgo corriendo pero estaba más contento de la situación que había salido que del gol mismo".
"Siempre decía que el día que deje de jugar quería ser técnico".
"De los técnicos yo siempre miraba mucha más que la parte humana la parte futbolística, profesional. No me interesaba mucho lo humano".
"Con Basile no tengo relación, pero no me molestó que me sacara. Con Russo sí tengo muy buena relación, incluso fue el técnico cuando me fuí de Boca".
"Yo me dí cuenta que me tenía que ir (de Boca) porque hacía ya diez años que estaba y con Basile ya no había jugado, había vuelto a jugar con Lavolpe, y con Russo no jugaba. Iba a terminar una relación con el club mala y no quería".
"Siempre me cuidé, siempre me gustó quedarme más en mi casa comiendo con un amigo que ir a algún lado afuera".
"A Estados Unidos no fui a juntar plata, cobraba menos que en Boca. Si era por plata, me hubiera quedado en Boca".
"En aquél momento (2007, cuando se fue de Boca), con la dirigencia que estaba era imposible que yo jugara en Gimnasia. Más allá de que yo soy hincha de Gimnasia y quiero lo mejor para Gimnasia, yo con ellos no hubiera jugado, no voy a jugar y no jugaré nunca o no entrenaré nunca mientras ellos estén en el club. Hoy en Gimnasia gracias a Dios hay otra dirigencia, por éso volví".
"Seguro que voy a ser técnico de Boca, (se corrige sonriendo) creo que sí, me gustaría, pero no sé si será en el futuro, creo que sí porque a uno le gusta ser entrenador pero también tiene que ir demostrándolo".
"Quiero que Lanús tenga nuestro propio estilo y que gane porque todos jugamos para ganar".
- Niembro: "Tuviste doble actividad deportiva" - Guillermo: "Nooo (entre risas)... alguien me agarra de atrás y yo... me lo saco de encima" (referencia al River - Boca por la revancha de la Copa Libertadores 2004, cuando el Mellizo le pega una piña a Gabriel Macaya).
"Yo no lo hago echar a Sambueza, en el imaginario colectivo está éso".
"Teníamos un equipo con mucha experiencia. Veníamos jugando muchos partidos importantes y haber llegado ahí a la semifinal con River y con hinchas de River, creo que era un escenario que a ese equipo lo ponía mejor todavía, no era una presión para nosotros, era un desafío más".
"Tiramos el córner y se da que Rojas se lesiona la rodilla. Sambueza le dice al línea un insulto, y el línea me mira como diciendo 'lo voy a echar porque me insultó', yo lo miro al línea como diciendo 'estás expuesto, lo tenés que echar'. Yo nunca le dije nada a Sambueza. Y ahí pasan a tener dos jugadores menos porque lo echan a Sambueza y se lesiona Rojas, y ya no tenían más cambios".
"Era pícaro, en el buen sentido. Si estaba dentro de la ley, lo podía hacer".
"Normalmente insultaba cuando me pegaban porque era la manera que tenía de protegerme, en lugar de ir y pegar un codazo en la jugada siguiente".
"A veces en la jugada salía algo... como vos me decís, 'ahora te rompo una pierna', y le decía 'no me vas a poder agarrar porque te voy a hacer otro caño'" (sonrisa pícara).
"Muchas veces llegaba a casa y decía que no me cobraron un penal porque era yo, de Boca".
"Si hago una autocrítica, capaz si no hubiera protestado tanto, hubiera jugado mejor. En el tiempo Bianchi me lo decía todos los días, y yo decía que era una forma de estar concentrado".
"La Selección fue una deuda, haber jugado un Mundial, el del 2002".
"Bielsa me hacía correr al tres, pero lo hacía, no tenía problemas. Lo respeto. En Boca jugaba lo mismo, pero hasta la mitad de cancha".
"En el 2001 ó 2000 Bielsa me llamó y me dijo que ya tenía 16 jugadores y yo estaba en la lista de los 10, y que de esos 10 van a ir 6, me dice 'pero tenés que demostrar que estás para ir al Mundial'. No le gustaba. Después apareció Caniggia. Yo pensé que iba a seguir siendo citado, porque desde el 98 hasta el 2002 había sido citado casi siempre. Después arranca el 2002 y Caniggia vuelve en un nivel muy bueno en Escocia, y bueno...".